Micropartículas de plástico ingeridas por humanos

Estómago plástico: nuevos descubrimientos ponen énfasis en el riesgo de nuestros alimentos

Es un hecho que el medio ambiente está en crisis. Sabemos que nuestro Planeta Tierra lleva años sufriendo, y uno de los principales culpables es el plástico.

Está en el mar, en las playas, en los bosques, y ahora hasta en nuestro estómago. Es tan difícil de desintegrar, con altas tasas de contaminación; pero aún así, sigue estando presente en demasiados espacios de nuestra cotidianidad, incluyendo en el propio organismo.

Al menos así lo determinó un estudio correspondiente a la revista de Ciencia y Tecnología Medioambiental (o Environmental Science and Technology) en su última edición. En esta se reveló que un ser humano puede respirar e ingerir entre 70 mil a 121 mil partículas de plástico al año, procedentes de productos que nos rodean en el diario vivir.

Esta absorción de microplásticos sucede por la degradación de los mismos en el medio ambiente. Así, los productos más grandes van desintegrándose hasta ser comibles y respirables por todos nosotros.

Alerta silenciosa

La investigación a cargo de un equipo de la universidad British Columbia, tomó como objeto de estudio una serie de alimentos y la analizó 26 veces, tomando en cuenta la cantidad de partículas de microplásticos en más de 3600 elementos. Entre ellos: pescados, agua potable, agua embotellada, mariscos, azúcares añadidos, sal y aire.

Tomando los datos emanados de aquello, se evaluó cuánto de esto consumen hombre, mujeres y niños. Es ahí donde se hace evidente el riesgo.

“Usualmente vemos como alertas al peligro sólo factores visibles y externos. Por más que sepamos que – de alguna manera – el plástico está presente en todo y afecta a nuestra salud, hasta que leemos estudios así es fácil de ignorar su repercusión”, estima Juan José Santa Cruz, CEO de EstoySeguro.cl

Esto también es un llamado a cuidar de la salud. En la publicación, se afirma que la ingesta de microplásticos va entre 39 mil a 52 mil partículas al año, lo que varía según edad y sexo.

Entre 74 mil a 121 mil partículas aumenta la proporción si se considera la contaminación e inhalación a través del aire.

Agua y aire, ambos elementos esenciales para nuestro diario vivir, implican entonces un factor más que puede afectar negativamente nuestra salud y alterar nuestro sistema.

De hecho, el estudio indica que el agua embotellada puede aumentar el número de partículas ingeridas a 90.000, en contraste con 4.000 que se consumen con el agua de la llave.

Amenaza: microplástico

No es mucho más lo que se puede hacer al respecto más que cuidar y asegurar la propia salud. La cantidad de plástico y microplástico presente en el Planeta Tierra ya representa una amenaza silenciosa permanente, que hoy no hay manera de revertir ni frenar.

Los microplásticos corresponden a trozos microscópicos de este material, que provienen de todo tipo de elementos. Uno de los mayores riesgos, por ejemplo, son las mismas botellas o recipientes de alimentos.

En cuanto a las consecuencias en nuestra salud, estas partículas aún tienen efectos desconocidos. Así lo señala el mismo informe, en donde se menciona que bien los trozos microscópicos pueden entrar en el tejido humano y liberar alguna sustancia tóxica.

Pueden pasar años para conocer repercusiones más visibles de esta realidad, que no es nueva. Sin embargo, recién podemos comprender el peligro al que constantemente nos estamos exponiendo y la importancia de proteger nuestra salud.

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