Durante su intervención en la jornada inaugural del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, que se lleva a cabo esta semana en Panamá, el Presidente electo de Chile, José Antonio Kast, se dirigió a más de 70 países representados por jefes de Estado, empresarios y delegaciones oficiales. Kast subrayó la necesidad de unidad en la región, afirmando que América Latina «está paralizada por falta de carácter». En su discurso, destacó que a pesar de contar con diagnósticos y análisis claros, millones de latinoamericanos continúan enfrentando la pobreza, la inseguridad y la informalidad, lo que considera un fracaso político más que una paradoja académica.
El Presidente electo fue contundente al definir la situación de la región como un estancamiento, no una fatalidad. «América Latina no está condenada al fracaso», enfatizó, argumentando que se ha permitido una tolerancia excesiva hacia la mediocridad y la improvisación en el manejo de los problemas sociales y económicos. Kast también destacó los dramáticos flujos migratorios, mencionando que la salida de más de 7 millones de venezolanos es un claro indicativo de que como región se ha fallado en brindar condiciones de vida dignas. Llamó a una reflexión colectiva sobre las responsabilidades de gobiernos, parlamentos y expertos que han contribuido a esta situación.
En su discurso, Kast advirtió que sin seguridad, no solo se pone en riesgo la democracia, sino también la libertad y el desarrollo económico. «El crimen organizado ya no es un problema local, es una amenaza regional», reiteró, llamando a los líderes presentes a actuar con cooperación efectiva y decisiones firmes para combatir este flagelo. Enfatizó que el Estado que duda está destinado a fracasar, señalando la necesidad de inteligencia compartida y control efectivo de las fronteras como acciones clave para garantizar la seguridad.
El futuro Mandatario instó a trascender las fronteras ideológicas y nacionales en la búsqueda de soluciones regionales. Kast sugirió que para poder prosperar, América Latina debe mirar hacia la cooperación con vecinos como Bolivia, Perú y Argentina, en lugar de hacerlo desde la sospecha. «La fragmentación nos debilita, mientras que la coordinación nos fortalece», subrayó. Esta visión de colaboración es vital para que cada país pueda enfrentar juntos un panorama global cada vez más competitivo y exigente.
Kast finalizó su intervención con un mensaje decidido: «No vamos a esperar a que las crisis se agraven. Desde el primer día estamos trabajando con quienes estén dispuestos a hacerse cargo, sin importar su ideología.» Con un tono optimista, el Presidente electo afirmó que América Latina tiene la capacidad de convertirse en el continente de las oportunidades, siempre y cuando exista el liderazgo político necesario. «Llegó la hora de dejar de administrar el fracaso y actuar con determinación. Chile está listo para hacerlo, y espera que la región también lo esté», concluyó.




