Adriana Delpiano Puelma ha sido designada como nueva ministra de Defensa, ocupando el cargo tras la renuncia de Maya Fernández, presentada el lunes por la tarde. Delpiano, asistente social de la Universidad Católica, cuenta con una extensa trayectoria en el sector público, lo cual la convierte en una figura clave para enfrentar los desafíos actuales de la cartera. Su nombramiento se produce en un momento delicado para el Ministerio de Defensa, que recientemente estuvo en el centro de la controversia debido a la fallida venta de una casa perteneciente al expresidente Salvador Allende.
La nueva ministra de Defensa tiene una notable carrera política que comenzó en la administración de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, donde se desempeñó como ministra de Bienes Nacionales entre 1994 y 1999. Posteriormente, ocupó el cargo de directora del Servicio Nacional de la Mujer en 2003 durante el gobierno de Ricardo Lagos. Su trayectoria continuó ascendiendo bajo el primer mandato de Michelle Bachelet, donde fue intendenta de la Región Metropolitana de Santiago entre 2007 y 2008, lo que le otorga una sólida base de experiencia en la gestión pública.
Delpiano también ha tenido un rol destacado en el ámbito educativo, al ser nombrada ministra de Educación en 2015, un cargo que mantuvo hasta 2018. Durante su gestión, mostró un firme compromiso con la reforma educativa y la promoción de una mejor calidad en la enseñanza, lo que la acredita ampliamente para tomar decisiones críticas en su nuevo rol como ministra de Defensa. Su experiencia en la administración pública le proporcionará habilidades valiosas para abordar los retos en el sector de la defensa en Chile.
Otro de los aspectos significativos de su carrera es su participación en proyectos de infraestructura y desarrollo social, como lo fue su labor como directora ejecutiva del proyecto de transformación urbana Ciudad Parque Bicentenario de Cerrillos. A lo largo de su trayectoria, Delpiano ha demostrado su capacidad para liderar iniciativas complejas y su compromiso con el bienestar de la sociedad, que serán claves en su nuevo cargo.
Con el nombramiento de Adriana Delpiano, el gobierno chileno busca garantizar continuidad en las políticas estratégicas de defensa y restaurar la confianza tras la polémica por la venta de la casa de Allende. La renuncia de Maya Fernández dejó un vacío en el ministerio, y Delpiano deberá trabajar rápidamente para consolidar su liderazgo y enfrentar los retos que se presentan, tanto en cuestiones de defensa como en los vínculos institucionales que representan a las Fuerzas Armadas de Chile.



