Un estudio reciente publicado en PLOS ONE, coordinado por la científica Nadiia Yakovenko de la Université de Toulouse, demuestra que el aire que respiramos en interiores contiene miles de microplásticos invisibles. Las mediciones estiman hasta 68.000 partículas por día en hogares y coches. Los tamaños analizados oscilan entre 1 y 10 micrómetros, lo que permite que estas partículas lleguen a los pulmones. Mediante espectroscopía Raman, los investigadores analizaron el aire de tres apartamentos y dos coches. Los resultados muestran que el interior del coche supera al de las viviendas en concentraciones medias, con 2238 partículas por metro cúbico frente a 528 en los hogares, y picos superiores a 34.000 partículas por metro cúbico durante desplazamientos y ventilaciones.
No es una exageración: estas microplásticas respirables pueden atravesar tejidos y transportar aditivos tóxicos. Aunque el estudio no establece un vínculo directo con enfermedades concretas, la literatura científica ya advierte posibles efectos adversos como inflamación crónica, estrés oxidativo y alteraciones del sistema inmunitario, además de posibles impactos cardiovasculares y neurológicos cuando los fragmentos transportan ftalatos, BPA o PFAS.
Fuente principal de estas partículas son los objetos cotidianos: tejidos sintéticos, moquetas, electrodomésticos y envases. En interiores la ventilación insuficiente y la acumulación progresiva agravan la exposición. En los coches, el espacio reducido y las superficies plásticas favorecen una atmósfera que concentra estas partículas; los investigadores pudieron correlacionar plásticos detectados en el aire con materiales del salpicadero, tiradores y asientos.
Frente a este hallazgo, las recomendaciones para reducir la exposición son claras pero no buscan eliminar por completo el problema. Se aconseja sustituir textiles sintéticos por fibras naturales, evitar plásticos blandos en muebles y juguetes, usar aspiradoras con filtros HEPA y limpiar con paños húmedos en vez de escobas, además de ventilar de forma cruzada y periódica. En el coche las medidas incluyen mantener el habitáculo limpio, reducir la temperatura para frenar degradación de plásticos y emplear filtros de aire de buena calidad; también se sugiere evitar ambientadores en aerosol y mantener las superficies libres de polvo.
Todo esto se enmarca en la propuesta editorial de Clara Inés Alcolado en su libro Tu hogar, tus contaminantes, publicado por Pinolia. El texto ofrece una mirada crítica y a la vez accesible, estructurada como una jornada doméstica que convierte cada gesto cotidiano en una oportunidad para la reflexión científica. Presenta conceptos como contaminantes emergentes, productos químicos persistentes y disruptores endocrinos sin jerga técnica y con lenguaje claro, buscando informar sin provocar alarmismo. La autora, química e investigadora predoctoral, combina rigor académico con una vocación divulgativa que invita a la ciudadanía a exigir transparencia y a tomar decisiones informadas. ADQUIERE AQUÍ TU EJEMPLAR.




