En un contexto económico que busca fomentar la flexibilidad y eficiencia en la gestión financiera, las empresas chilenas están adoptando cada vez más innovadoras alternativas de financiamiento. Estas soluciones buscan no solo mantener la liquidez de las organizaciones, sino también facilitar su crecimiento y potenciar su reputación crediticia. Dos de las estrategias más destacadas son el factoring y el modelo de “Buy Now, Pay Later” (BNPL), ambos capaces de satisfacer las necesidades de flujo de caja de empresas y consumidores por igual.
El factoring destaca por su capacidad de adelantar dinero a las empresas a cambio de la cesión de facturas por cobrar a una entidad financiera. Este mecanismo permite que las empresas reciban financiamiento inmediato, al tiempo que transfieren el riesgo de cobro al factor. Por otro lado, el BNPL permite a los consumidores adquirir bienes y servicios de manera inmediata mientras el pago se realiza en cuotas futuras, asumiendo el riesgo la entidad financiera que opera este sistema. Ambos modelos, aunque dirigidos a diferentes actores del mercado, persiguen un objetivo común: mejorar el flujo de caja.
La flexibilidad de pagos es un elemento clave en este fenómeno, ya que permite a individuos y empresas gestionar mejor sus finanzas y adaptarse a diferentes ciclos de ingresos. Para los consumidores, la opción de pagar en cuotas sin intereses o en condiciones que les brinden claridad les proporciona un espacio para realizar compras sin poner en riesgo su estabilidad financiera. Para las empresas, ofrecer modalidades de pago flexible se traduce en un aumento en las ventas y la fidelización de clientes, lo cual es esencial en un mercado competitivo.
Desde Experian Chile, se destacan varias recomendaciones sobre el uso de estas modalidades de financiamiento. Tanto el BNPL como el factoring son herramientas que permiten anticipar recursos a quienes los utilizan adecuadamente. Sin embargo, es vital que los consumidores comprendan que el BNPL funciona como cualquier otro crédito, donde el impacto dependerá del uso que se le dé y de las condiciones claras que se establezcan para evitar el sobreendeudamiento. De ser implementados de manera correcta, estos mecanismos pueden ampliar el acceso al sistema financiero, adaptándose a las necesidades de empresas y personas.
Con las palabras de Ingrid Barahona, Chief de Data Experian Chile, se resalta una realidad ineludible: “Hoy más que nunca, las empresas necesitan herramientas que les permitan adaptarse a un entorno cambiante”. El uso estratégico de soluciones como el factoring y el BNPL no solo mejora la liquidez de las empresas, sino que también fortalece su perfil crediticio y su capacidad de crecimiento en un contexto en constante evolución.




