Incertidumbre económica: el impacto de la crisis global en Chile

Rosanna Costa, presidenta del Banco Central de Chile, ha emitido un aviso claro sobre la complejidad creciente del entorno económico global. En la presentación más reciente del Informe de Política Monetaria (IPoM), advirtió que los acontecimientos en Medio Oriente, en particular, están provocando un aumento significativo de la incertidumbre. Este conflicto bélico está afectando no solo los precios de los combustibles, sino que también tiene repercusiones en el costo de otras materias primas esenciales, lo que complicará las proyecciones de crecimiento y demanda interna para el país en 2026.

En su análisis, Costa destacó que el aumento en los precios de los combustibles y otros insumos clave como fertilizantes y azufre imposibilita una previsión económica favorable y realista para Chile. Estos insumos, imprescindibles para diversas industrias, elevan los costos de producción, lo que eventualmente se traduce en un impacto negativo sobre la economía local. A medida que los costos de importación se disparan, la demanda interna podría verse afectada, llevando a un enfriamiento de la actividad económica y a ajustes en las proyecciones de inflación.

El Banco Central, tras reevaluar su pronóstico económico para 2026, estima que el crecimiento del PIB se situará entre el 1,5% y el 2,5%, cifras notablemente inferiores a lo que se había proyectado en meses anteriores. Esta revisión es un llamado de atención sobre el hecho de que la economía chilena, que anteriormente parecía estar en buena forma con una inflación moderada de 2,4 %, ahora enfrenta desafíos inesperados y complicados. Costa reiteró que estamos en un mundo muy incierto, lo que exige a la entidad una mayor reserva y vigilancia en sus políticas.

En consecuencia, el Banco Central ha decidido mantener la Tasa de Política Monetaria en el 4,5%, subrayando la importancia de la prudencia en la toma de decisiones apremiantes. La presidenta enfatizó que la institución estará atenta a la evolución de la economía nacional y sus implicaciones en la inflación. El objetivo es claro: controlar la inflación para que se mantenga en un horizonte del 3% en dos años, lo que se presenta como una tarea desafiante en un contexto lleno de variables inciertas.

A pesar de la adversidad del entorno, Rosanna Costa expresó confianza en la resiliencia de la economía chilena. Destacó que Chile entra a esta fase sin brechas de actividad y con indicadores de inflación relativamente estables. Sin embargo, insistió en la necesidad de monitorear constantemente la dinámica económica y reenfocar las proyecciones ante eventos inesperados. «La creciente incertidumbre en el escenario macroeconómico global hace más necesaria la revisión continua de escenarios alternativos», concluyó Costa, reflejando una postura proactiva en la gestión económica.

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