Crédito bancario: ¿Por qué sigue cayendo en 2026?

Image

El panorama del crédito bancario en el país está mostrando una tendencia preocupante, con una caída del 0,9% en las colocaciones del sistema financiero en febrero de 2026, según lo señalado por la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF). Este significativo retroceso marca la continuación de cinco meses consecutivos de disminuciones en las colocaciones, lo que refleja una desaceleración económica y un menor apetito por el financiamiento entre las empresas. En total, el stock de colocaciones se sitúa en US$282.000 millones, evidenciando la contracción real en comparación con el mismo mes del año anterior.

El informe de la ABIF destaca que el retroceso en el crédito se debe principalmente al desempeño del crédito comercial, que sufrió una caída del 3,6% en términos anuales. Este descenso se atribuye, en parte, a la apreciación del tipo de cambio que se registró a principios de año, lo que afectó negativamente a los créditos otorgados en moneda extranjera. Las pequeñas y medianas empresas se vieron particularmente afectadas, con una caída del financiamiento del 0,9%, mientras que los grandes empresarios enfrentaron un descenso más pronunciado del 4,1% en sus préstamos, lo que evidencia un momento crítico para el sector empresarial.

En contraste, el segmento del consumo mostró signos de vida, reflejando un crecimiento del 3,6% en préstamos personales en comparación anual, aún cuando los créditos hipotecarios avanzaron solo un 1,3%, quedando por debajo de los promedios históricos. Esto sugiere una recuperación más robusta en el consumo privado, aunque persiste una debilidad en el mercado hipotecario, lo que puede ser indicativo de la cautela de los consumidores y de la falta de confianza en el futuro económico.

Las tasas de interés han comenzado a mostrar una tendencia a la baja, con un promedio de 6,35% para nuevos créditos comerciales en cuotas, lo que representa una notable disminución respecto a los picos alcanzados en enero de 2023. Esta caída en las tasas es resultado de los recortes sucesivos de la Tasa de Política Monetaria (TPM), destinada a incentivar el préstamo. Sin embargo, a pesar de la disminución en los costos de financiamiento, aún no se ha observado un repunte significativo en el crédito a empresas, lo que sugiere que otros factores, más allá de las tasas, están influyendo en la decisión de financiamiento.

A pesar de la contracción en el crédito, los bancos han logrado mantener sólidos indicadores de solvencia. El Índice de Adecuación de Capital se posicionó en un 17,16%, superando ampliamente el umbral regulatorio de 12,30%, lo que evidencia la resiliencia del sector bancario. Además, aunque la morosidad mayor a 90 días se situó en el 2,44%, se observó una caída en la mora hipotecaria, que se ubica en un 2,52%, retornando a niveles previos a la pandemia. Estos resultados son indicativos de la capacidad de los bancos para enfrentar la caída en el crédito y sostener su salud financiera.

Compartir: