En América Latina, la problemática de los fondos previsionales no reclamados ha cobrado una relevancia significativa en los últimos años, como lo demuestra un reciente estudio de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP). El informe revela que miles de personas están perdidas en el laberinto de la falta de información, cambios de domicilio y migraciones, factores que impiden que los afiliados y sus herederos accedan a sus ahorros previsionales. Esta situación es preocupante, ya que no sólo afecta a los individuos, sino que también tiene implicaciones en la sostenibilidad de los sistemas de pensiones en toda la región.
El fenómeno de los fondos sin reclamar se asocia frecuentemente con la informalidad laboral, donde muchos trabajadores no cuentan con un registro adecuado que les permita acceder a sus beneficios cuando llega el momento de la jubilación. Asimismo, el envejecimiento de la población resalta la urgencia de atender esta cuestión, sobre todo en un contexto donde cada vez hay más personas alcanzando la edad de jubilación. La FIAP enfatiza que, en el debate sobre cobertura y rentabilidad de los sistemas previsionales, es esencial no olvidar otro aspecto crucial: la efectividad de la entrega de estos recursos a quienes les pertenecen.
En Chile, los fondos previsionales que no son reclamados permanecen invertidos y generan rentabilidad, un aspecto que añade una complejidad adicional a la situación. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) han tomado la iniciativa de realizar cruces de información con organismos públicos y ejecutar campañas de actualización de datos con el objetivo de localizar a los afiliados y beneficiarios. Sin embargo, la desigualdad en el acceso a estos medios sigue siendo una realidad que muchos ciudadanos enfrentan, lo que refuerza la necesidad de mejorar la comunicación y las herramientas que faciliten el reclamo de fondos.
Comparativamente, otros países de la región también enfrentan retos en la gestión de estos fondos no reclamados. En México, los recursos permanecen imprescriptibles y se pueden reclamar en cualquier momento, mientras que en Costa Rica, los fondos sin movimiento por diez años son traspasados al Régimen No Contributivo. Uruguay, por su parte, asigna los fondos no reclamados al Tesoro Nacional después de cinco años. Estos modelos diversos ofrecen lecciones valiosas para Chile y otros países de América Latina sobre cómo abordar y solucionar el tema de los ahorros previsionales no reclamados.
La FIAP advierte que la creciente movilidad laboral y las nuevas formas de empleo, surgidas en un mundo laboral en constante cambio, hacen que este reto sea aún más urgente. Con el aumento de personas que migran por razones laborales, es fundamental establecer sistemas robustos de identificación y seguimiento de afiliados. En definitiva, asegurar que los ahorros previsionales lleguen a sus legítimos dueños es un paso crucial para fortalecer la confianza en los sistemas de pensiones, garantizando así la dignidad y seguridad financiera de los ciudadanos en su retiro.




