Chile se ha consolidado como el país con mayor cantidad de Empresas B certificadas per cápita en Latinoamérica, un hito que fue celebrado con el balance presentado por Sistema B, que conmemora sus 20 años desde su fundación en 2006. En la actualidad, el país cuenta con cerca de 270 compañías que operan bajo este modelo de negocios sostenible, las cuales generan ingresos por más de 6.400 millones de dólares y dan empleo a más de 38.500 personas. Este crecimiento no solo subraya el compromiso de las empresas chilenas con prácticas responsables, sino que también resalta la importancia de la economía social en el contexto latinoamericano.
Sistema B llegó a Latinoamérica en 2012 con un modesto inicio de 50 empresas certificadas, pero hoy, la cifra ha crecido exponencialmente, superando las 1.300 compañías en toda la región, lo que representa un asombroso crecimiento de 26 veces en solo 14 años. Chile, específicamente, comenzó con solo 16 empresas certificadas y ha alcanzado cerca de 270, comenzando con Triciclos como la primera compañía en recibir esta certificación en el país y en Latinoamérica. Esta transformación menciona un cambio significativo en la percepción del valor agregado que estas empresas ofrecen al mercado, convirtiendo la sostenibilidad en un elemento central de su propuesta de valor.
Zdenka Astudillo, directora ejecutiva de Sistema B Chile, enfatizó que tener el mayor ratio de Empresas B per cápita en América Latina muestra que los impactos sociales, ambientales y económicos ya no son vistos como un simple atributo diferenciador, sino como una ventaja competitiva palpable. Según Astudillo, el verdadero desafío que enfrenta Chile consiste no solo en fomentar el crecimiento del movimiento de Empresas B, sino también en proponer e implementar una economía más robusta y sostenible que pueda ser un modelo para el resto de la región, pues el liderazgo en este ámbito es esencial.
El balance presentado también destacó el aumento en la participación femenina dentro del ecosistema de Empresas B en Chile. Un 26% de las compañías certificadas fueron fundadas por mujeres, y el 46% de estas empresas cuentan con mujeres en cargos de liderazgo. Además, las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) lideradas por mujeres representan más del 70% del total, facturando alrededor de 89,3 millones de dólares. La presencia regional también ha incrementado notablemente, con un 37,3% del capital B femenino que opera fuera de Santiago, siendo Los Lagos el principal hub al concentrar un 14,9% de la participación.
Para mantener la relevancia y efectividad del movimiento, Sistema B ha actualizado sus criterios de certificación. A partir de 2025, las empresas deberán cumplir requisitos obligatorios en siete áreas fundamentales: propósito y gobernanza, trabajo justo, justicia y diversidad, derechos humanos, acción climática, circularidad ambiental y acción colectiva. Este nuevo modelo, que sustituye al sistema anterior basado simplemente en puntajes, tiene como objetivo fomentar una cultura empresarial más comprometida con prácticas sostenibles. De acuerdo con el Informe de Impacto del Movimiento B, la adopción de estas prácticas podría tener un impacto significativo en la reducción del calentamiento global, lo que pone de manifiesto la responsabilidad que tiene el sector empresarial en el actual contexto climático.




