El exembajador de Estados Unidos en Chile, Juan Gabriel Valdés, ha lanzado una dura crítica al actual embajador Brandon Judd, tras sus intervenciones en el debate nacional chileno, especialmente después de que Judd interpelara a los ministros de Defensa, Fernando Barros, y de Agricultura, Jaime Campos. Valdés, quien también fue ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, catalogó estas acciones como lamentables y resaltó que el embajador estadounidense no tiene cabida en el debate político chileno. «Pienso que el embajador no ha entendido bien que él no es parte del sistema político chileno», afirmó Valdés durante una entrevista en radio Pauta.
Valdés enfatizó la importancia de que Judd cumpla con su rol de informar a su gobierno sobre las declaraciones de las autoridades chilenas, pero subrayó que esto no le otorga el derecho de participar en debates políticos internos. El exembajador consideró que el embajador estadounidense debería adoptar un tono más diplomático, en vez de realizar amenazas, ya que Chile es un país que se respeta y no merece ser tratado como uno de menor categoría. Además, Valdés indicó que estas situaciones no son aceptables, independientemente de la nacionalidad del embajador, afirmando: «Yo habría dicho exactamente lo mismo respecto a un embajador chino».
Refiriéndose al rol de los ministros involucrados, Valdés sugirió que el canciller Francisco Pérez Mackenna debería haber tomado la iniciativa de hablar sobre el polémico arancel de 12,5% impuesto por Estados Unidos a Chile. «Es importante que la Cancillería recupere lo que ha sido siempre su trabajo: expresar la opinión del Presidente de la República, quien es el encargado de conducir la política exterior de Chile», apuntó Valdés, quien criticó la falta de una respuesta oportuna y categórica por parte del ministro de Relaciones Exteriores.
Valdés también se unió a las críticas formuladas por el exministro de Relaciones Exteriores Heraldo Muñoz, respecto a la estrategia de Pérez Mackenna. Según Valdés, el hecho de que Estados Unidos aplique la mayor sobretasa posible a Chile, mientras otros países reciben un tratamiento más favorable, requiere una aclaración inmediata. «Cuatro días de reflexión para que todo el mundo opine antes que él genera una disminución del rol de la Cancillería en el país», expresó, resaltando la urgencia de una postura clara del gobierno chileno en asuntos de política exterior.
En resumen, la controversia sucede en un contexto donde las relaciones diplomáticas son cruciales para el desarrollo económico y político de Chile. Valdés ha subrayado que el respeto mutuo y los protocolos diplomáticos son esenciales, y que es vital que los actores políticos nacionales, incluido el canciller, actúen con rapidez y firmeza ante situaciones complicadas como la impuesta por la reciente sobretasa de Estados Unidos. Su llamado a una mayor autonomía y respeto por parte de las autoridades chilenas intensifica la discusión sobre la naturaleza de la diplomacia en un mundo globalizado.


