Tarjetas de Coordenadas: El Fin de una Era en la Banca Chilena

A partir del próximo 1 de agosto, las tarjetas de coordenadas, un mecanismo utilizado durante años para la autenticación en transacciones bancarias digitales, dejarán de operar, según lo establece la nueva Norma de Carácter General N° 538 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Esta normativa busca reemplazar mecanismos de autenticación basados en datos impresos por sistemas de autenticación reforzada, una medida impulsada por la necesidad de mejorar la seguridad de las operaciones bancarias, especialmente en el contexto de un incremento en las transacciones en línea.

La CMF inicialmente había previsto la eliminación de las tarjetas de coordenadas para agosto de 2025; sin embargo, tras escuchar las solicitudes del sector financiero, se decidió otorgar un plazo adicional de un año. Durante este tiempo, la banca ha trabajado intensamente en la migración hacia nuevos sistemas de autenticación, desarrollando campañas de comunicación y ofreciendo asistencia a los clientes para garantizar una transición fluida.

Uno de los bancos que ha liderado esta transición es Banco de Chile, el cual informó haber eliminado completamente las tarjetas de coordenadas antes de la fecha límite. El banco implementó un plan de desactivación progresiva, fomentando el uso de Mi Pass como su principal herramienta de autenticación, además de Digipass para aquellos clientes que enfrentan dificultades con las soluciones digitales. A través de campañas de comunicación y apoyo en sucursales, se logró facilitar la migración para todos los usuarios.

Otros bancos, como BancoEstado y Banco Santander, también han avanzado rápidamente en sus procesos de adaptación. BancoEstado comunicó que el 94% de sus clientes ya ha migrado a mecanismos como BE Pass, BE Face y Clave de Tarjeta + SMS, gracias a una estrategia de difusión intensa y capacitación. Banco Santander, por su parte, llevó a cabo un plan de migración por fases, comenzando con los clientes más digitalizados y culminando con aquellos que requieren mayor apoyo en la transición.

A pesar de la eliminación de las tarjetas de coordenadas, la CMF ha establecido excepciones que permitirán a ciertos grupos de clientes seguir utilizando mecanismos basados en datos impresos. Esto incluye a adultos mayores y personas con discapacidad, quienes podrán confirmar su autenticación a través de protocolos establecidos por las entidades bancarias. Esta estrategia de excepciones garantiza que todos los clientes puedan acceder a servicios bancarios de forma segura, adaptándose a las necesidades individuales de cada usuario.

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