La lucha por evitar el descenso en la Primera B del fútbol chileno se ha visto empañada por incertidumbres administrativas, especialmente con la denuncia presentada por la ANFP contra San Marcos de Arica. Este lunes, el organismo rector del fútbol nacional comunicó al Tribunal de Disciplina que el club de Arica ha incurrido en serias irregularidades en la presentación de sus estados financieros. Esta situación ha generado preocupación no solo en el club acusado, sino también entre los equipos que pelean por la permanencia en la categoría, incluyendo a Rangers, que se encuentra en una situación comprometida.
Las acusaciones destacan la «falta de fidelidad y de integridad de la información financiera» que San Marcos habría proporcionado a la ANFP. Según el informe difundido por Primera B Chile, se detectó una discrepancia alarmante en los pasivos declarados por el club. Al 31 de diciembre de 2025, el pasivo real se reportó en más de 3.8 mil millones de pesos, cifra que triplica lo informado tres meses después, en torno a 887 millones. Esta situación plantea serias dudas sobre la transparencia de la gestión del club.
La ANFP no solo ha puesto el dedo en la llaga sobre la falta de concordancia en los números, sino que también ha establecido un claro aviso sobre las posibles sanciones. En el eventual caso de que se confirme la falsedad de los documentos presentados por San Marcos, la sanción podría ser la desafiliación del club de la ANFP. Este desenlace no solo afectaría al club ariqueño, sino que también tendría enormes repercusiones en el torneo, especialmente para aquellos equipos que luchan por la permanencia.
Desde Quilín se ha mencionado que la discrepancia en los estados financieros debe ser justificada por el club, ya sea a través de una capitalización, condonación de pasivos u otra operación debidamente documentada. Si no se presenta una razón válida, quedarían expuestos a una severa sanción. Esto ha creado un clima de presión sobre la directiva de San Marcos, que deberá elaborar su defensa en tiempo récord para evitar un castigo que podría ser fatal para la institución.
Mientras tanto, Rangers observa con atención el desarrollo de esta situación. Actualmente, el equipo se encuentra en el fondo de la tabla, con solo nueve puntos, y una eventual desafiliación de San Marcos podría abrirles una puerta a la salvación. La posibilidad de que el panorama del descenso se defina en escritorios y no en la cancha ha sido un tema recurrente en el fútbol chileno; sin embargo, siempre queda el deseo de que estas decisiones se tomen con base en la integridad deportiva y no en las irregularidades administrativas.




