El Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta ha decidido rechazar el recurso de reclamación presentado por Codelco, confirmando así una multa de $1.500 millones impuesta por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) hace ocho años. Esta situación se originó a raíz de serias irregularidades detectadas en la fundición Potrerillos, que forma parte de la división Salvador, ubicada en la Región de Atacama. La resolución reafirma el compromiso de las autoridades medioambientales con la protección del entorno y la sostenibilidad.
El conflicto se remonta a 2018, cuando la SMA llevó a cabo una inspección a la fundición Potrerillos tras recibir múltiples denuncias en julio de ese año. La evaluación reveló importantes incumplimientos en el manejo de líquidos residuales, lo cual llevó a la autoridad a abrir un expediente sancionatorio tres años más tarde. En abril de 2021, se presentaron cargos graves que incluyeron un derrame de aguas en la planta de flotación de escorias de cobre, así como una descarga no autorizada de aguas industriales, agravados por una limpieza insuficiente y tardía.
En diciembre de 2021, luego de considerar los alegatos de Codelco, la SMA impuso una multa equivalente a 1.850 unidades tributarias anuales, lo que se traduce en alrededor de $1.524 millones. Codelco no aceptó esta penalización y en febrero de 2022 interpuso un recurso de reposición administrativa ante el mismo organismo regulador, que fue desestimado un año después. Ante esta negativa, la empresa estatal llevó su reclamo al tribunal ambiental en marzo de 2023, donde se llevó a cabo un exhaustivo análisis del caso.
El 25 de agosto de 2026, el Tribunal Ambiental emitió una sentencia contundente, desestimando en su totalidad la reclamación interpuesta por Codelco. En su fallo, el tribunal confirmó la legalidad de la resolución de la SMA que había rechazado el recurso de reposición. Además, se validó la clasificación y configuración de las infracciones, lo que respalda la decisión de las autoridades sobre las sanciones impuestas a la estatal chilena. La corte determinó que las infracciones representaban una amenaza significativa para el medio ambiente, en contravención a la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) bajo la cual opera la fundición.
El dictamen del tribunal reiteró que Codelco mantuvo pulpas de concentrado de cobre con alto contenido de humedad fuera del circuito cerrado autorizado y que no cumplió con las acciones de limpieza requeridas en las quebradas Mina de Cal y El Jardín. Estas infracciones fueron consideradas graves, lo que permitió a la SMA justificar plenamente la multa estipulada. Este fallo refuerza la importancia de la regulación ambiental y el deber de las empresas de adherirse a estándares que protejan el entorno.




