Desde la región de Magallanes, el presidente José Antonio Kast se defendió ante las críticas surgidas en torno a la reforma de seguridad impulsada por su gobierno. En particular, el líder del Ejecutivo se refirió a las declaraciones de los legisladores de su partido, quienes manifestaron que si la reforma hubiera sido presentada por su ex-oponente presidencial, Jeannette Jara, no habrían brindado su apoyo. Kast aseguró que no existía posibilidad alguna de que Jara hubiera abordado una situación de tal magnitud, insinuando que su postura ideológica en torno a la migración irregular y al respeto a la autoridad policial difería notablemente del enfoque de su administración.
En sus declaraciones, Kast enfatizó que la izquierda, representada por Jara, había favorecido la entrada de la migración irregular durante el gobierno de Gabriel Boric, lo que había contribuido a desvirtuar la autoridad de las fuerzas del orden. «Lo que se debatió durante las elecciones muestra una falta de balance en los poderes y una denigración de la policía que, a su juicio, causó la situación actual». Kast subrayó que nunca habrían llegado a este punto si la reforma hubiera estado en manos de Jara, ya que, según él, su enfoque carecía de la capacidad necesaria para enfrentarse a los problemas de seguridad del país.
El presidente también cuestionó la reciente decisión del Tribunal de Garantía de Iquique, que dictó medidas cautelares a favor de los defensores de los implicados en la mafia china conocida como Clan Chen. Esta decisión se produjo tras el traslado de los reos a la prisión de La Laguna en Talca, una acción que Kast describió como «inaceptable». El mandatario resaltó la importancia de que la Gendarmería mantenga los protocolos de traslado y aislamiento de estos criminales, reaccionando fuertemente ante lo que considera una falta de respeto a la autoridad del organismo.
En el marco de una conferencia de prensa, Kast manifestó su apoyo a la captura de Juan Abdón Flores Valenzuela, alias «el Indio Juan», quien había escapado de prisión y estaba implicado en un plan de ataque contra el alcalde de San Bernardo, Christopher White. Al abordar la situación, Kast reiteró su compromiso de combatir el crimen organizado, subrayando la necesidad de un sistema penitenciario que garantice la total separación de los criminales más peligrosos, como «el Indio Juan», de la sociedad.
Por último, el presidente anunció su intención de reunirse con el alcalde White para brindarle su apoyo en medio de las amenazas que ha recibido. Kast dejó claro que su gobierno enviará un mensaje firme contra los criminales que atentan contra las autoridades, subrayando que «se están tomando medidas». Además, se comprometió a reforzar las estrategias de seguridad en las zonas más complejas de San Bernardo, al tiempo que agradeció a su Ministro de Seguridad por las recientes operaciones en la zona.




