El lanzamiento del sandbox tecnológico Atena por parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) marcará un hito en la preparación para la implementación del Sistema de Finanzas Abiertas (SFA), programado para ser efectivo a partir de julio de 2027. Este entorno de pruebas ofrecerá a las instituciones financieras la oportunidad de validar sus desarrollos, asegurándose de que sean compatibles con las normativas vigentes y de que cumplan con los estándares técnicos establecidos. La presidenta de la CMF, Catherine Tornel, enfatizó la importancia de contar con un espacio donde las entidades puedan experimentar sin riesgo, garantizando un funcionamiento óptimo cuando el sistema entre en operación.
Atena se presenta como un entorno seguro y controlado que replica las operaciones del SFA utilizando datos ficticios. Este sandbox permitirá a las instituciones probar sus integraciones y realizar ajustes necesarios antes de que comience el uso real del sistema. Tornel también subrayó que el sandbox no solo es un espacio temporal para pruebas, sino que está diseñado para convertirse en una herramienta de colaboración continua entre la CMF y el ecosistema financiero, fomentando la innovación y minimizando las incertidumbres que puedan surgir durante el proceso de implementación.
El funcionamiento de Atena implica una serie de pasos que los participantes deben seguir para acceder al ambiente de pruebas. Eduardo Oñate, director general de Tecnologías de la Información de la CMF, explicó que los interesados deben solicitar acceso y presentar la documentación requerida. Posteriormente, realizarán pruebas contra un directorio de participantes y una entidad financiera simulada que proporciona datos sintéticos. La certificación final, que valida su capacidad operativa, será llevada a cabo en colaboración con empresas externas, garantizando así un alto estándar de seguridad.
La colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha sido fundamental en la creación de Atena, asegurando que esta herramienta no solo sea útil para las instituciones en Chile, sino que también sirva como un recurso para otros países de la región que estén desarrollando sus propios sistemas de finanzas abiertas. La CMF y el BID han expresado su compromiso por facilitar un ambiente de innovación segura para la industria financiera, reconociendo la necesidad de adaptarse a un entorno digital que demanda nuevas soluciones y confianza entre los actores implicados.
La participación de reguladores de otros países en la presentación de Atena destaca la relevancia regional de este desarrollo, colocando a Chile en la vanguardia del avance hacia sistemas de finanzas más transparentes y accesibles. A diferencia de otras jurisdicciones donde los sandboxes son administrados por consultoras, en Chile es la CMF la que lidera este esfuerzo, lo que refleja un enfoque proactivo y comprometido de las autoridades con el bienestar del ecosistema financiero. Con la implementación del SFA, se espera que tanto personas como empresas puedan acceder a mejores productos y servicios financieros mediante la gestión segura de su información.




