Calidad del Aire Santiago: ¿Por Qué Ha Mejorado en 2026?

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La calidad del aire en la ciudad de Santiago ha mostrado signos de mejora significativa, de acuerdo con el reciente informe presentado por la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo. Durante un balance del periodo de Gestión de Episodios Críticos (GEC), que abarca desde el 1 de mayo hasta el 31 de agosto de cada año, Toledo destacó que el 2026 ha sido un año positivo en términos de calidad del aire, siendo este el tercer año con menos horas en episodios críticos desde el inicio del primer Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) en 1997. Este resultado es un indicativo de los esfuerzos efectivos en la implementación de políticas ambientales para combatir la contaminación en la Región Metropolitana (RM).

Las estadísticas reveladas por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) son alentadoras. Por ejemplo, en lo que respecta al material particulado fino, que es el contaminante más perjudicial para la salud, el 2026 se ha posicionado como el tercer mejor año en calidad del aire, solo superado por los años 2020 y 2023. En este contexto, Toledo aseguró que ha habido una disminución notable en las horas expuestas a altos niveles de contaminación, lo que refleja el impacto positivo de las estrategias implementadas. Comparando datos, se evidencia una disminución del 69% en las horas en episodios críticos en comparación con el 2015, cuando la situación era alarmante.

El balance del GEC del 2026 también mostró un registro de 21 episodios críticos, de los cuales 3 fueron catalogados como preemergencias y 18 como alertas ambientales por niveles de MP2.5. A pesar de haber experimentado malas condiciones de ventilación, el total de horas en episodios críticos se limitó a 282, lo cual es un testimonio del progreso realizado en la gestión de la calidad del aire. Toledo subrayó la relevancia de las medidas estructurales establecidas en el plan de descontaminación y cómo estas, junto a acciones preventivas, han contribuido significativamente a mejorar las condiciones del aire para los habitantes de la metrópoli.

El informe también analizó factores meteorológicos que influyeron en la calidad del aire durante el periodo GEC. Mientras que mayo y junio fueron meses secos con un déficit de precipitaciones que alcanzó hasta el 99%, lo que llevó a un aumento de episodios críticos, julio y agosto contrarrestaron esta tendencia con un superávit en lluvias. Estas condiciones climáticas, junto a la eficacia de las fiscalizaciones durante la temporada, jugaron un papel crucial en el cierre exitoso del periodo, destacando el registro histórico de 60 días con calidad de aire “buena” para MP2.5, el mejor desde 2015.

Finalmente, en el evento de clausura de la GEC, diversos funcionarios del gobierno también revelaron cifras sobre las fiscalizaciones realizadas durante el periodo. Por ejemplo, se emitieron más de 135 mil citaciones por restricción vehicular y se realizaron 157 acciones de fiscalización respecto a quemas agrícolas. Los operativos de control sobre el uso de calefactores a leña y la supervisión del sector industrial también mostraron resultados satisfactorios. El compromiso del gobierno y los esfuerzos conjuntos para mejorar la calidad del aire en Santiago son prueba de que se están tomando decisiones efectivas para combatir la contaminación y proteger la salud de los ciudadanos.

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