Las autoridades de Corea del Norte han rechazado categóricamente la posibilidad de iniciar un proceso de desnuclearización en la península de Corea. Este anuncio fue realizado el lunes por un portavoz del Ministerio de Exteriores, quien atribuyó esta postura a lo que describieron como una actitud «hostil» y, según ellos, «persistente» de Estados Unidos. En este contexto, los líderes norcoreanos consideran que la presencia nuclear de su país es esencial para garantizar la seguridad nacional en un escenario global que ellos califican de cada vez más peligroso.
En la declaración emitida, el portavoz enfatizó que las armas nucleares norcoreanas son «una garantía absoluta para defender nuestra soberanía», argumentando que su posesión es la opción más responsable para asegurar la paz y la seguridad en la región. En dicho comunicado, las autoridades norcoreanas reafirman su compromiso con el mantenimiento de su arsenal nuclear, desestimando cualquier tentativa de diálogo sobre desnuclearización impulsada por la Administración del presidente Donald Trump.
Además, el portavoz advirtió que la posición de Estados Unidos no puede ser debilitada por las declaraciones reiteradas sobre desnuclearización, y acusó a Washington de aumentar las tensiones mediante acciones como las maniobras militares que lleva a cabo junto a Japón y Corea del Sur. Estas acciones, señalaron, son vistas como una amenaza directa para Corea del Norte y los países vecinos, lo que incide en el clima de confrontación en la península.
Las autoridades de Pyongyang también criticaron las acciones de Estados Unidos, las cuales consideran un intento «hostil, sumamente siniestro y perverso» de socavar la imagen del país. En particular, mencionaron la utilización de temas de derechos humanos como un medio para generar inestabilidad interna, lo que, según su perspectiva, contribuye a un entorno de desconfianza y conflicto que complica aún más cualquier intento de diálogo.
Finalmente, el portavoz subrayó que la administración de Trump ha confirmado su política hostil hacia Corea del Norte, afirmando que esto se manifiesta a través de la violación de la soberanía y la seguridad del país. Ante tal panorama, las autoridades norcoreanas han declarado su intención de ser más decididas en ejercer la defensa de su soberanía y en proteger los intereses supremos del país. Esta postura, argumentan, es una respuesta lógica a lo que consideran un incremento en la retórica y la acción militar estadounidense en la región.




