En una emotiva ceremonia realizada en Domeyko, Región de Atacama, la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) celebró el Día del Minero y la Minera. Este evento, marcado por la entrega de los prestigiosos reconocimientos “San Lorenzo”, destacó la labor de destacados representantes del sector minero por su valiosa contribución al desarrollo de la región y de sus comunidades. La jornada reunió a diversas autoridades locales, regionales y nacionales, así como también a trabajadores y vecinos de la comuna de Vallenar, subrayando la importancia de la minería en la vida de la localidad.
El presidente de SONAMI, Jorge Riesco, enfatizó en su discurso la relevancia de reconocer a quienes han aportado al progreso de Atacama, afirmando que «la minería es la fuerza que mueve a Chile». Riesco también hizo un llamado a seguir adelante con iniciativas legislativas que favorezcan el crecimiento de la industria, destacando la necesidad de mejorar el sistema de patentes mineras. Esta intención refleja el compromiso del gremio por generar un entorno favorable para la pequeña, mediana y gran minería, asegurando así el desarrollo y las oportunidades que su actividad proporciona a la nación.
En el marco de esta conmemoración, se distinguió a dos pequeños mineros, así como a empresas de mediana y gran minería, en una clara muestra del aprecio hacia aquellos que han forjado sus trayectorias en la industria. Por su parte, el subsecretario de Minería, Álvaro González, resaltó el significante impacto que la minería tiene en la creación de empleo en localidades como Domeyko, manifestando su apoyo a la importancia del sector y a los pequeños mineros. Este reconocimiento no solo celebra los logros individuales, sino que también promueve la unidad entre los distintos actores del ámbito minero.
Miguel Vargas, Gobernador Regional de Atacama, también compartió su perspectiva sobre la minería, considerándola la actividad que más empleo genera y que produce encadenamientos económicos significativos. Su valoración se enmarca en el reconocimiento del rol central que juega la minería en el desarrollo de la región, y su discurso se vio respaldado por una audiencia compuesta por representantes de la industria, autoridades y ciudadanos que apoyan la labor minera. Este balance positivo refuerza la intención de seguir fomentando alianzas y colaboraciones entre el sector público y privado.
La jornada comenzó con una misa solemne llevada a cabo por el Obispo de Copiapó, monseñor Ricardo Morales, quien se dirigió a los asistentes en la capilla Santa Elena de Domeyko. Durante su homilía, se pidió por la protección de San Lorenzo, el patrono de los mineros, así como por la seguridad y bienestar de las familias que dependen de la minería en el país. Este acto religioso, cargado de simbolismo, marcó el inicio de una celebración que se convirtió en un punto de encuentro entre los diferentes actores de la minería y la comunidad, reflejando la profunda conexión y sentido de pertenencia que existe entre ellos.




