En una reciente entrevista en el programa de streaming de La Tercera, el diputado Enrique Bassaletti, miembro del Partido Republicano y de la comisión de Seguridad, generó controversia al afirmar que «la libertad también tiene excepciones». Esta declaración resuena en el contexto de la reforma de seguridad que propone un estado de excepción constitucional. Bassaletti argumentó que la interceptación de comunicaciones es necesaria para mantener el orden y la seguridad pública, especialmente en tiempos de crisis. Su postura ha despertado críticas de varios sectores, que temen un potencial abuso de poder en la ejecución de estas medidas.
El diputado Bassaletti defendió su posición señalando que existe una «exageración» en las reacciones ante esta propuesta, sugiriendo que la seguridad nacional debe ser prioritaria. En su opinión, es fundamental establecer un balance entre los derechos individuales y las necesidades de seguridad en el país. A pesar de las críticas, el parlamentario confía en que las discusiones en torno a la reforma puedan llevar a un consenso que permita avanzar con la legislación. Esto, asegura, es esencial para lograr el apoyo necesario que permita alcanzar el quórum requerido para su aprobación.
Durante la entrevista, Bassaletti también abordó la cuestión de quién debería estar a cargo del nuevo estado de excepción, una inquietud que ha estado presente en el debate público. Aclaró que no hay razón para dramatizar el tema, y que tanto las policías como las Fuerzas Armadas están capacitadas para asumir la responsabilidad en la implementación de estas medidas excepcionales. Esta afirmación busca tranquilizar a la población respecto a la competencia de las instituciones encargadas de la seguridad en situaciones críticas.
El exgeneral de Carabineros, que ha sido una figura prominente en el ámbito de la seguridad pública, enfatizó que la reforma debe enfocarse en soluciones prácticas y eficaces. Aseguró que la idea de utilizar indultos como estrategia para presionar al presidente José Antonio Kast es infundada. En este sentido, Bassaletti enfatizó la importancia de mantener el diálogo abierto y constructivo entre los diversos actores políticos y sociales para garantizar que la reforma cumpla con los objetivos de seguridad necesarios sin vulnerar los derechos fundamentales.
Finalmente, el diputado Bassaletti cerró la discusión subrayando su compromiso con una legislación que realmente resuelva los problemas de seguridad en Chile. Invocando la necesidad de un enfoque colaborativo, expresó su disposición para trabajar junto a otros partidos y sectores en la búsqueda de un consenso que permita a la ciudadanía sentirse más protegida ante el aumento de la criminalidad. Así, la propuesta de reforma de seguridad se encuentra en un momento crítico, y el futuro dependerá de la capacidad de los legisladores para unir fuerzas en torno a este tema vital.




