Evelyn Matthei, excandidata presidencial de la derecha chilena, ha expresado su preocupación por la dinámica de poder dentro del gobierno de José Antonio Kast. A su juicio, uno de los principales problemas que enfrenta el actual mandatario es la profunda desconfianza entre el partido republicano y el resto de los sectores de la coalición oficialista. Esta situación ha llevado a una disfuncionalidad en la estructura gubernamental, donde un grupo reducido de asesores y ministros toma decisiones sin considerar a otros miembros del gabinete. Según Matthei, esto no solo debilita la gestión política, sino que también impide que el 62% de los votantes que rechazaron la nueva Constitución se sientan representados en el proyecto del gobierno.
La situación ha llevado a Matthei a cuestionar abiertamente cómo se está gobernando en estos primeros meses de la administración Kast, alertando sobre la existencia de una «doble estructura de poder». En este contexto, destaca que la falta de coordinación y diálogo entre los ministros no solo perjudica la gobernanza, sino que crea un clima de desconfianza. Matthei identifica a un grupo de cinco personas clave, incluyendo al Presidente y a algunos ministros que decisivamente monopolizan el poder, dejando a otros funcionarios sin voz en las decisiones que afectan al país. La falta de una figura que actúe como un verdadero coordinador político es, para ella, una falla significativa en la estructura del gabinete.
Evelyn Matthei ha sido clara al señalar que el actual gabinete muestra carencias notables en términos de cohesión y liderazgo. La excandidata advierte que el presidente debería asumir un rol más activo para resolver los desacuerdos y dirigir el rumbo del gobierno. Sin embargo, la situación se complica por la falta de confianza y la persistente desconfianza entre los distintos partidos que conforman la alianza. A su juicio, para que se logren verdaderos consensos y se frene la fragmentación, es esencial un cambio en la forma de trabajar y de pensar, que involucre no solo a los republicanos, sino a todos los actores de la coalición.
Matthei también abordó el tema de la crisis económica y la elevada tasa de desempleo, criticando la falta de un enfoque claro por parte del gobierno. La exministra del Trabajo recalcó que la gestión de recursos ha sido ineficaz, con recortes presupuestarios que han dado lugar a un efecto negativo en la creación de empleos. Según sus palabras, las decisiones recientes han generado más cesantía en lugar de resolver los problemas laborales que afectan a miles de chilenos. Esta crítica apunta a que, sin una visión estratégica y sin un equipo cohesionado, el gobierno de Kast podría enfrentar serias dificultades para abordar necesidades económicas urgentes.
Finalmente, Matthei ha dejado claro que su trayectoria política le permite hablar abiertamente sobre los desafíos que enfrenta el actual gobierno. A pesar de haber sufrido una derrota electoral, se muestra decidida a continuar participando en el debate, emitiendo análisis tanto positivos como negativos sobre la gestión actual. Su crítica y llamado a la acción también incluye un llamado a la reflexión sobre la necesidad de construir puentes entre distintos sectores políticos, ya que la falta de diálogo y confianza ha sido una tónica en la política chilena reciente. Culminó afirmando que la centroderecha tiene un potencial enorme, pero para aprovecharlo, se requiere una determinación clara hacia la construcción de un proyecto común y un liderazgo efectivo.




