La reciente investigación del Centro de Estudio del Trabajo y Factores Humanos de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Valparaíso revela una preocupante relación entre la informalidad laboral y la salud psicológica de las personas ocupadas en Chile. Según el estudio, aquellos trabajadores que laboran sin un contrato formal tienen un 60% más de probabilidades de presentar síntomas de ansiedad y depresión en comparación con sus contrapartes que cuentan con un contrato escrito. Esta investigación, publicada en la prestigiosa revista científica International Journal of Environmental Research and Public Health, pone de manifiesto que la lack de formalidad no solo afecta las condiciones laborales, sino que también impacta directamente en la calidad de vida de los trabajadores chilenos.
El análisis abarcó a más de cinco mil personas mayores de 18 años que viven en diversas ciudades de Chile, y logró identificar que un notable 12,8% de los encuestados trabajaba sin contrato. Esta es una cifra alarmante, considerando que el trabajo informal está en aumento en el país y es especialmente prevalente en sectores vulnerables. El estudio, dirigido por el Dr. Ignacio Castellucci y coautores como Gonzalo Bravo y Carlos Viviani, hace énfasis en la necesidad de implementar políticas públicas que atiendan esta problemática, destacando la salud mental como un componente esencial en la protección de los trabajadores.
Uno de los hallazgos más significativos de la investigación es la autopercepción de salud de los encuestados. Aunque el 74,6% se calificó a sí mismo en buen o muy buen estado físico, los síntomas de problemas crónicos y mentales son preocupantes. Un 15,9% reportó haber sido diagnosticado con depresión, mientras que el 12% admitió padecer hipertensión. A pesar de la aparente buena percepción general de la calidad de vida, el estudio resalta la disparidad que existe entre la percepción de bienestar físico y las realidades más complejas de la salud mental, poniendo de manifiesto la necesidad urgente de abordar estas desigualdades.
El Dr. Castellucci advirtió que la falta de un contrato laboral formal no solo se traduce en vulnerabilidad económica, sino también en una dama a la salud mental de los trabajadores. La investigación sugiere que las condiciones laborales inadecuadas pueden llevar a mayores niveles de angustia psicológica y a una disminución general del bienestar subjetivo. A pesar de la alta autoevaluación de la salud, las evidencias apuntan a que los trabajadores en situación de informalidad enfrentan una calidad de vida inferior, con implicaciones notables para su salud mental y emocional.
Finalmente, la investigación señala que la informalidad laboral en Chile afecta mayormente a mujeres y a los grupos más jóvenes, lo que refleja una segmentación preocupante. Un 28% de las mujeres y un 25% de los hombres están en situación de informalidad, pero esta cifra se eleva aún más entre las edades más vulnerables. Esto subraya la necesidad de redoblar esfuerzos para promover la formalización del empleo, no solo como medida de protección social, sino también como un imperativo para mejorar el bienestar y la salud de la población trabajadora en el país. Los resultados del CETyFH demandan una acción estratégica en el ámbito laboral y de salud pública para cerrar estas brechas y garantizar el bienestar integral de todos los trabajadores.




