Jorge Correa Sutil, abogado constitucionalista y exsubsecretario del Interior durante el gobierno de Ricardo Lagos, ha expresado su firme oposición a la megarreforma tributaria promovida por el presidente José Antonio Kast, señalando que la propuesta de invariabilidad tributaria por 25 años es inconstitucional. En una reciente edición de un pódcast, Correa Sutil argumentó que dicha invariabilidad limita las decisiones futuras del Congreso, impidiendo que los legisladores puedan establecer cambios en la política impositiva a lo largo de dos décadas. «Esto no se puede permitir en una República democrática», expresó, dejando claro su preocupación por la falta de flexibilidad en la legislación tributaria y su impacto en el futuro político y económico del país.
El abogado también hizo hincapié en que, si fuera por él, presentaría un recurso ante el Tribunal Constitucional para cuestionar la constitucionalidad de la norma. Afirmó que la fijación de un sistema impositivo por un periodo tan extendido no solo es inapropiado, sino que también desafía los principios fundamentales que rigen un gobierno democrático en el que los representantes del pueblo deben tener la capacidad de decidir sobre temas fiscales. Estas palabras de Correa Sutil resuena en un contexto donde la oposición busca movilizarse para modificar aspectos críticos de esta reforma.
En lo que respecta al proceso legislativo en el Senado, Correa Sutil señaló que el control del debate recae principalmente en el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Según él, si bien es complicado modificar la propuesta bajo la supervisión de Quiroz, existe mayor oportunidad de influencia a través de los ministros políticos como Claudio Alvarado y José García. Además, destacó que el presidente de la República deberá jugar un papel crucial en la toma de decisiones, sugiriendo que la forma en que se maneje el diálogo y las negociaciones dentro del gobierno será determinante para el futuro de la reforma tributaria.
Además de sus críticas a la reforma tributaria, Correa Sutil se manifestó en contra de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, promovida por el Partido Nacional Libertario y el Partido Republicano. Calificó esta acusación como una «torpeza», argumentando que el uso excesivo de estas herramientas legales ha llevado a un desgaste en el país. A su juicio, no existen pruebas suficientes que demuestren una infracción constitucional por parte de Grau, cuestionando la validez de los argumentos que buscan sustentar este proceso. «Si no hay dolo, no hay caso», sentenció.
En resumen, Jorge Correa Sutil se presenta como una voz crítica dentro del panorama político chileno, abogando por una revisión cuidadosa de las reformas tributarias y una reconsideración del uso de acusaciones constitucionales que percibe como injustificadas. Su llamado al Tribunal Constitucional refleja su preocupación por mantener la flexibilidad legislativa necesaria para abordar las realidades cambiantes del país y garantizar que las decisiones fiscales queden en manos de las futuras generaciones de parlamentarios. La controversia en torno a estos temas pone de relieve las tensiones políticas actuales y la importancia de un debate constructivo en la esfera pública.




