La Iglesia chilena se ofrece como mediadora para recibir información sobre detenidos desaparecidos

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En el marco del Te Deum Ecuménico, la liturgia de acción de gracias que se realiza desde 1811 en la Catedral Metropolitana de Santiago de Chile con motivo de las celebración de las Fiestas Patrias, el Arzobispo de Santiago, el español Celestino Aós, ha realizado un llamamiento para que las personas que tengan información del paradero de los cuerpos de detenidos desaparecidos entreguen información a través de la Iglesia.

El anuncio se realiza en medio del lanzamiento del Gobierno de izquierdas de Gabriel Boric de un Plan Nacional de Búsqueda para encontrar a más de 1.000 personas que desparecieron durante la dictadura de 17 años de Augusto Pinochet. Es un programa que lidera el ministro de Justicia, Luis Cordero y que fue lanzado en el contexto del aniversario 50 del golpe de Estado en Chile.

El llamamiento del cardenal Aós ha sido realizado en medio de la ceremonia religiosa en la Catedral de Santiago con la presencia de representantes de los poderes del Estado y autoridades de las Fuerzas Armadas. “Hace daño quienes ven sufrir a hermanas y hermanos, porque no conocen la verdad acerca de sus familiares detenidos o desaparecidos”, fueron las palabras de la autoridad eclesiástica, quien recordó el papel de la Iglesia en la protección de los derechos humanos durante los años de la dictadura en Chile.

A través de la Vicaría de la Solidaridad, creada en 1976 por el entonces arzobispo de Santiago, Raúl Silva Henríquez, la Iglesia jugó un rol central durante en el esclarecimiento de la verdad sobre las torturas, asesinatos y desapariciones forzadas de personas en los oscuros años del quiebre democrático del país sudamericano. Entregó asistencia jurídica, económica, técnica y espiritual a las personas perseguidas por la dictadura militar y sus familiares, además de defender sus vidas y buscar la libertad de los detenidos.

En esa línea, las palabras de Aós fueron enfáticas en la colaboración para la búsqueda de la verdad: “Hermanos que tienen informaciones, les pedimos, por el bien de los familiares que sufren y por el bien de ustedes mismos, que compartan esos datos. De la mejor forma, nosotros, como Iglesia Católica, estamos disponibles para prestar ese servicio de recibir la información y entregarla anónimamente a las autoridades”.

Las palabras del arzobispo fueron valoradas por las autoridades de Gobierno. La ministra portavoz, Camila Vallejo, señaló que para el Gobierno el anuncio “es realmente importante y significativo. Creemos que es un momento histórico para nuestro país, en el marco de los 50 años, que la iglesia haya dado esa señal”. Por su parte, el ministro secretario General de la Presidencia (Segpres), Álvaro Elizalde, indicó que “esta es una herida que está abierta en nuestro país y hasta el día de hoy se desconoce el paradero de estas personas y por tanto, todo lo que pueda contribuir al Plan Nacional de Búsqueda que impulsa el Gobierno, nosotros lo valoramos. Para construir un mejor futuro tenemos que sanar las heridas del pasado y eso implica avanzar en verdad, justicia y saber el destino de los desaparecidos”. Mientras que el ministro de Justicia Luis Cordero, añadió que “es muy relevante el anuncio entregado por monseñor Aós, en lo que respecta a la predisposición hacia el Plan Nacional de Búsqueda, porque la Iglesia siempre ha tenido una disposición permanente y lo han hecho en el pasado. Siempre ha tenido un rol relevante en materia de derechos humanos”.

No es primera vez que la Iglesia en Chile oficia como mediadora para recabar información sobre detenidos desaparecidos. Un papel similar realizó durante la llamada Mesa de Diálogo por los Derechos Humanos, una iniciativa levantada durante el gobierno del socialista Ricardo Lagos (2000-2006) que reunió a las instituciones castrenses, a las víctimas, a las iglesias y a la sociedad civil. En esa oportunidad, los militares aseguraron que muchos de los desaparecidos habían sido lanzados al mar, aunque luego se comprobó que parte de esa información no era efectiva.

“La vida de los hijos como sagrada e inviolable”

En su homilía, el cardenal Celestino Aós, también se refirió a la postura de la Iglesia sobre el aborto en el marco de la discusión constitucional que se lleva a cabo en Chile. “La Iglesia aboga para que se defienda la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente. Por eso, la Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar”, dijo.

Sus palabras fueron destacadas por representantes de la oposición. El presidente del Senado, Juan Antonio Coloma, del partido de derecha tradicional Unión Demócrata Independiente (UDI) destacó tanto las alusiones a las víctimas de desaparición forzada, como el llamamiento por el derecho a la vida del que está por nacer: “Yo creo que ambas convocatorias son muy potentes, a buscar la verdad de las personas que no pudo haberse encontrado durante tanto tiempo y también preocuparse de la vida no solamente del que no está, sino que puede estar y que algunos no quiere que esté. Creo que es completo y de alguna manera está en una lógica de orar por Chile y por lo que viene y ser capaces de unirnos para enfrentar los problemas que tenemos, ambas son realidades que hay que enfrentar”.

Por su lado, el senador del Partido Republicano, Rojo Edwards, señaló que las palabras del religioso en el Te Deum debieron haber sido las recogidas en el marco del aniversario del golpe de Estado: “Yo creo que este Te Deum muestra como debió haber sido las celebraciones del 11 de septiembre, en vez de enfocarse en resultar la figura de Allende donde no tenemos ese acuerdo en Chile, si tenemos acuerdo de que violaciones a los derechos humanos no se pueden tolerar y el gobierno hizo todo lo contrario, tomó las materias que nos desunían. Muy distinto a lo que vemos en este Te Deum, defendiendo la vida del que está por nacer”.

También los ministros se refirieron a la postura de la Iglesia sobre el aborto. “Conocemos esa posición y la respetamos. Ahora, el proceso constitucional es independiente del gobierno y de la Iglesia. Hay distintas posiciones y para nosotros, cuando hemos discutido esto, y por eso tenemos una ley vigente, no es que que queramos imponerlo. Entendemos que hay muchos que conciban que la vida está al momento de la concepción, pero para nosotros es importante no seguir penalizando (…) a las mujeres, porque decidieron interrumpir a tiempo su embarazo, producto de una violación, por ejemplo”, señaló la vocera, Camila Vallejo, mientras que el ministro Elizalde, mencionó que “Chile es un país diverso con opiniones distintas, por lo tanto tenemos que respetar esa diversidad y en una sociedad democrática como la nuestra, todos pueden dar su punto de vista”.

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