En el contexto actual, se vuelve imprescindible que tanto el Ejecutivo como el Congreso aceleren la tramitación del proyecto de ley sobre licencias médicas, que busca desincentivar el uso indebido de este importante instrumento sanitario. Esta iniciativa cuenta con un amplio respaldo técnico, dado que las propuestas incluidas están fundamentadas en análisis y estudios que evidencian la necesidad de reformar el sistema de licencias médicas. A medida que el mal uso de estas licencias puede significar una presión significativa sobre el presupuesto público, la pronta aprobación de estas medidas resulta un tema crítico en la agenda legislativa.
Un análisis realizado por la Contraloría General de la República, que comenzó en mayo de 2025, ha revelado efectos significativos en el comportamiento relacionado con el uso de licencias médicas. Tras las primeras fiscalizaciones, se observó una drástica reducción en el número de estas licencias, alcanzando una disminución cercana a un millón en comparación con el año anterior. Según estimaciones de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), esta caída ha generado un ahorro considerable para el sistema de salud, que podría alcanzar los 500 mil millones de pesos, evidenciando cómo la supervisión puede influir en el uso responsable de las licencias.
Sin embargo, esta drástica disminución en la cantidad de licencias no es suficiente para concluir que el problema del mal uso se ha solucionado. A pesar de la reducción, persiste la inquietud sobre la existencia de un grupo de trabajadores y profesionales de la salud que continúan aprovechándose de esta herramienta. Además, se destaca que el impacto de las fiscalizaciones tiene un límite, dado que la baja mensual se ha mantenido constante respecto al período anterior. Este fenómeno plantea interrogantes sobre el futuro de la fiscalización y las medidas complementarias que podrían implementarse para mitigar el problema del abuso.
El proyecto de ley en discusión contempla aspectos cruciales que buscan regularizar y mejorar la situación actual de las licencias médicas. Entre sus principales disposiciones, se establece la aplicación de un período de carencia de dos días, independientemente de la duración de las licencias, lo que afecta a todos los trabajadores, tanto del sector público como privado. Esto busca uniformar las condiciones laborales, ya que actualmente el sector público se beneficia de condiciones más laxas, creando un incentivo negativo para el uso responsable de las licencias. Además, se propone reducir el número de licencias cortas en el sector público, dado que un alto porcentaje de estas se registran estratégicamente los lunes y viernes.
Finalmente, es preocupante que a pesar de la relevancia y consenso técnico que acompaña el proyecto de ley, su avance legislativo se ha visto ralentizado de manera inexplicable. La urgencia de la situación demanda que tanto el Ejecutivo como los parlamentarios actúen con mayor celeridad, superando las posibles barreras que puedan presentar algunos gremios de la salud. La aprobación de este proyecto no solo mejoraría la regulación de las licencias médicas, sino que también representaría un paso importante hacia la sostenibilidad del sistema de salud en el país.




