Un reciente estudio titulado ‘_The Machine Era for Spam_’ ha posicionado a Chile como el segundo país con la mayor cantidad de llamadas no deseadas en el mundo, sorpresa que se suma a la creciente preocupación por la privacidad y la calidad de las comunicaciones telefónicas en el país. La investigación, realizada por la empresa Truecaller, reveló que un alarmante **70% de las llamadas recibidas desde números desconocidos son consideradas spam**. Esta tendencia preocupa a los ciudadanos chilenos, quienes están cada vez más exhaustos por el bombardeo de publicidad y llamadas no deseadas.
El informe destaca que un cambio significativo en el tipo de llamadas spam en Chile es el notable aumento de las comunicaciones vinculadas a la cobranza. Mientras que el año pasado estas llamadas representaban solo el 7% del total, en 2025 se dispararon hasta un **38%**, convirtiéndose en la categoría con mayor crecimiento de llamadas no deseadas a nivel global. Este crecimiento pone en evidencia el estrés que enfrentan los consumidores chilenos, quienes son continuamente acosados por entidades que buscan recuperar deudas.
Aparte de las llamadas de cobranza, el estudio señala que también se han incrementado las comunicaciones relacionadas con servicios financieros, alcanzando un **22%**, y las estafas, que representan un **10%** del total de llamadas spam. Estos números sugieren que el teléfono ha dejado de ser considerado un medio de comunicación confiable y de mejoramiento de servicios, convirtiéndose en un canal asociado a experiencias negativas y frustrantes.
Cristóbal Castillo, Country Manager de Truecaller en Chile, manifestó que el contacto telefónico solía ser una herramienta de confianza entre empresas y consumidores, pero hoy se percibe casi como una invasión. La creciente desconfianza hacia las llamadas desconocidas podría impulsar a los chilenos a establecer límites más estrictos sobre cuándo y cómo quieren ser contactados, reflejando así una tendencia en la que los consumidores se ponen en guardia ante cualquier posible intento de contacto no solicitado.
El contexto de Chile no es aislado, ya que el análisis de Truecaller muestra una tendencia alarmante en toda América Latina. Por ejemplo, Brasil cuenta con un **68% de llamadas spam**, México con **62%**, y Uruguay con **56%**. Estos porcentajes subrayan un desafío regional en términos de regulación y protección del consumidor ante el creciente fenómeno de las comunicaciones no deseadas, y sugieren que se necesita una acción urgente para restaurar la confianza en el uso del teléfono como medio de comunicación.




