Ignacio Briones, exministro de Hacienda de Chile y reconocido economista, ha tomado recientemente la palabra para abordar la urgencia de la reforma laboral en el país. En una conversación con Chócale, Briones describió esta reforma como un tema crítico que ha sido desplazado de la agenda de crecimiento nacional. Según él, las normas laborales actuales no se alinean con los cambios tecnológicos y las expectativas de una nueva generación de trabajadores, lo que ha llevado a una creciente precariedad laboral. «No hay peor precarización que estar sin pega», zanjó, enfatizando la necesidad de actualizar las leyes para que más personas puedan integrarse al mercado laboral de manera formal y digna.
Briones argumenta que la implementación de una reforma laboral que favorezca la adaptabilidad es esencial para enfrentar los desafíos del siglo XXI. «El mundo cambió, la tecnología cambió, y la forma en que trabajamos debe adaptarse a estas realidades», expresó. Apuntó a la discrepancia entre la velocidad de los avances tecnológicos y la lenta adaptación de la regulación laboral, lo que ha contribuido a que muchos trabajadores se queden fuera del mercado o se vean obligados a aceptar empleos informales. Al respecto, hizo un llamado a rediseñar las reglas laborales para que reflejen la dinámica actual, siempre manteniendo la protección de los trabajadores.
El exministro también instó a desideologizar el debate en torno a la reforma laboral. Criticó a ciertos sectores políticos que asocian automáticamente la flexibilidad laboral con la desprotección de los trabajadores, sugiriendo que esta percepción es un obstáculo para encontrar soluciones efectivas. «Es crucial que el diálogo se centre en los problemas concretos de quienes buscan empleo, y no en posturas políticas restrictivas», argumentó. De esta manera, Briones sugiere que el enfoque debe ser pragmático, buscando soluciones que beneficien a todos los actores involucrados en el mercado laboral.
Briones esbozó también la necesidad de que Chile recupere un mayor dinamismo económico, dado que el país ha estado atrapado en un crecimiento de alrededor del 2% durante más de una década, una cifra que considera insatisfactoria. Subrayó que, si bien las reformas laborales podrían aportar algo de crecimiento, es fundamental abordar otros sectores como la educación, que él ve como una inversión crucial para formar el capital humano necesario. A su juicio, el debate educativo debería centrarse no solo en la infraestructura, sino en la calidad de la enseñanza y en mejorar el currículum que se ofrece a los estudiantes.
Finalmente, Briones se mostró optimista sobre las oportunidades que tiene Chile, destacando sectores con un enorme potencial de crecimiento, como la minería, el turismo y la energía. Sin embargo, advirtió que lo que falta es una estrategia clara a largo plazo que potencie estas áreas. «Creo que tenemos oportunidades increíbles, pero no veo una hoja de ruta clara para aprovecharlas adecuadamente», concluyó. Para él, la reforma laboral es solo un primer paso, pero no suficiente si el país quiere elevar su desempeño económico y generar más y mejores empleos.




