Los samuráis, reconocidos no solo por su destreza guerrera, cultivaron una forma única de etiqueta corporal conocida como Rei-ho. Esta práctica se fundamenta en movimientos lentos, conscientes y controlados, que se integraban en su vida diaria. A pesar de su relevancia histórica, el Rei-ho había permanecido prácticamente inexplorado desde el ámbito médico hasta ahora. Investigadores de la Universidad de Tohoku han dado un nuevo impulso a esta herencia cultural, buscando determinar si los movimientos del Rei-ho podrían tener un impacto positivo en la salud física, especialmente en la fuerza y funcionalidad de las piernas, un problema que preocupa cada vez más a la población envejecida del país.
A medida que los años avanzan, las personas experimentan una disminución en la fuerza y resistencia muscular, un fenómeno conocido como sarcopenia, que afecta predominantemente las piernas. Esto puede comprometer actividades cotidianas esenciales, como caminar y levantarse de una silla, ya que el debilitamiento muscular se convierte en un factor de riesgo significativo para las caídas en la vejez. En Japón, donde más de un tercio de la población supera los 65 años, el desafío del envejecimiento es crítico. Por ello, los investigadores se plantearon si el Rei-ho, con su enfoque en movimientos pausados y repetitivos, podría ofrecer una alternativa viable al entrenamiento de fuerza convencional.
Para evaluar el impacto del Rei-ho, el profesor Ryoichi Nagatomi y su equipo realizaron un ensayo clínico con 34 voluntarios adultos sin experiencia previa en esta práctica japonesa. Los participantes se distribuyeron en dos grupos: uno que ejecutó la rutina de Rei-ho y otro que mantuvo su vida cotidiana. La rutina incluía de 20 a 22 repeticiones de sentarse y levantarse en estilo Rei-ho durante cinco minutos, varias veces por semana. Tras tres meses de práctica, se midió la fuerza de extensión de rodilla de los participantes, una variable crucial para la movilidad y la realización de actividades diarias.
Los resultados fueron asombrosos: aquellos que practicaron Rei-ho mostraron un aumento en la fuerza de las piernas del 25.9%, en contraste con el 2.5% del grupo de control. Este notable incremento resalta la efectividad de la técnica ancestral en la mejora del rendimiento físico en un tiempo relativamente corto. Fortalecer los músculos de las piernas es vital no solo para la independencia en la vida diaria, sino también para reducir el riesgo de caídas. Además, la simplicidad del ejercicio es un punto a favor; no se requiere ningún equipamiento ni un largo tiempo de dedicación.
Más allá de los beneficios físicos, este estudio destaca el vínculo entre cultura y salud. El Rei-ho, que surgió como un símbolo de respeto y etiqueta entre los samuráis, puede reconfigurarse como una herramienta útil para el bienestar. El hallazgo sugiere que movimientos simples y tradicionales pueden tener un impacto significativo en la salud contemporánea. Los investigadores resaltan que el Rei-ho no es exclusivo de Japón; cualquier persona, sin importar su origen, puede beneficiarse de esta práctica. Mirando hacia el futuro, la inclusión de rutinas de Rei-ho en programas de salud pública podría ser una forma efectiva de promover la independencia y prevenir caídas entre las personas mayores.




