Revestimiento de canal: Solución a la crisis hídrica

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En un significativo avance para la sostenibilidad agrícola de la Región de Coquimbo, el proyecto de revestimiento del canal Las Pampitas o Codicias, que se extiende por 529 metros, recibió una bonificación de aproximadamente $44 millones por parte de la Comisión Nacional de Riego (CNR). Esta obra, que se desarrolla en Cuncumén, a los pies de la cordillera, se presenta como una respuesta a la creciente crisis hídrica que ha afectado a pequeños agricultores de la zona, quienes han luchado por obtener acceso suficiente al agua para regar sus cultivos.

Pedro Ruz, presidente de la Comunidad de Aguas Canal Las Pampitas, subrayó la relevancia de esta obra, afirmando que «el impacto de esta obra es muy grande». Ruz destacó que, a pesar de que el canal de riego cuenta con un flujo de 40 litros, el revestimiento ha permitido que el agua se sienta más abundante y limpia, mejorando así la distribución del recurso vital entre los beneficiarios. En su opinión, el revestimiento ha transformado la realidad de riego, ya que anteriormente la comunidad solo podía regar utilizando riego tradicional de manera limitada por la escasez de agua.

El camino hacia la consecución de este proyecto no fue fácil, pues la comunidad había enfrentado graves dificultades debido a la escasez de agua. «Hemos pasado por todo, este canal regaba con 12 litros a través de riego tradicional por surco solamente un día a la semana». Esta dinámica, que limitaba la agricultura a una jornada semanal, cambió cuando la Comunidad de Aguas tuvo acceso a informaciones sobre la Ley de Riego, lo que les brindó la oportunidad de presentar su anteproyecto y finalmente ejecutar una obra fundamental para sus labores agrícolas.

La importancia de esta intervención ha sido reconocida por el Coordinador Regional Coquimbo de la CNR, Álvaro Espinoza, quien realizó una visita a la obra. Espinoza expresó su satisfacción al ver la materialización de proyectos que benefician directamente a los agricultores, especialmente en una región cuya producción ha sido severamente impactada por el cambio climático y la crisis del agua. A través de este proyecto, se han beneficiado directamente a 9 usuarios que han podido optimizar sus labores de riego y mejorar sus cosechas.

Álvaro Espinoza también comentó sobre la necesidad de adaptar los instrumentos de riego a las demandas de las comunidades agrícolas. «Estamos llegando con nuestros instrumentos a sectores a los que nunca habíamos llegado», indicó, resaltando que las barreras para los consultores en este ámbito han sido numerosas. Este proyecto, entonces, no solo representa una mejora inmediata en el acceso al agua, sino que también abre las puertas para que más organizaciones agrícolas sigan el ejemplo y busquen iniciativas que puedan enriquecer su labor en medio de un contexto desafiante.

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