Durante décadas, la comunidad científica había sostenido que las tortugas del género Manouria, representativas de los bosques tropicales asiáticos, habían evolucionado en el sudeste asiático. Sin embargo, un hallazgo reciente en los yacimientos fósiles de Ahníkov, al norte de Bohemia, ha desafiado esta narrativa. Paleontólogos de Europa han descrito una nueva especie, Manouria morla, que no solo es el ejemplar más antiguo conocido de este género, sino que también sugiere un origen europeo para su linaje. Esta tortuga, que vivió hace más de 17 millones de años, destaca por su adaptación a un entorno que, en aquel entonces, era radicalmente diferente al actual y que podría haber sido el inicio de un largo viaje evolutivo que finalmente condujo a las tortugas que conocemos hoy.
El fósil de Manouria morla fue hallado en un entorno pantanoso fósil en Ahníkov I, una zona que una vez era parte de un ecosistema tropical denso. Con aproximadamente 50 centímetros de longitud, este nuevo hallazgo ha permitido a los científicos reconstruir gran parte del caparazón y del plastrón de la tortuga. Su nombre rinde homenaje a Morla, la tortuga sabia de «La historia interminable», lo que subraya su calidad de ‘antiguo ser’ en un mundo que ha cambiado drásticamente. M. morla se clasifica como una tortuga mediana a grande en el contexto europeo, siendo el más antiguo conocido del grupo Manouria dentro de la familia de las tortugas terrestres, Testudinidae.
El yacimiento de Ahníkov I ha revelado una biodiversidad sorprendente que data del Mioceno, específicamente durante el Burdigaliense. Este período está marcado por un clima tropical húmedo en el que prosperaban numerosas especies de flora y fauna, incluyendo cocodrilos y diversas especies de mamíferos. La presencia de Manouria morla en este ecosistema permite replantear las condiciones ambientales de la época, sugiriendo que las tortugas de este género podrían estar más vinculadas a hábitats húmedos en lugar de a climas secos, desafiando así percepciones previas basadas en otros fósiles.
Tradicionalmente, se consideraba que las tortugas del género Manouria eran originarias de Asia, con ejemplos actuales que habitan en selvas del sudeste asiático. Sin embargo, el descubrimiento de M. morla en Europa plantea serias preguntas sobre los orígenes y la dispersión de este linaje. Si el linaje comenzó en Europa, su migración hacia el este podría haberse producido tras una época de condiciones climáticas más cálidas que alentó la dispersión de especies. Este posible cambio en la narrativa del origen de Manouria abre un nuevo capítulo sobre la evolución de las tortugas y pone en entredicho conceptos muy arraigados en la paleontología.
El trabajo de investigadores liderados por Milan Chroust y Àngel H. Luján ha identificado características anatómicas únicas que diferencian a M. morla de otras especies de su género. La morfología del plastrón y la presencia de escudos inguinales multiplicados son rasgos distintivos, respaldando su estatus como una nueva especie. Este descubrimiento no solo amplía el entendimiento del género Manouria, sino que plantea nuevas preguntas sobre el alcance de la biodiversidad en el Mioceno europeo. M. morla, considerada como la “Anciana”, actúa como un testigo del pasado, recordándonos que la historia evolutiva es más compleja y rica de lo que podemos imaginar.




