La decisión de Karen Doggenweiler de encargar su vestido para la Gala del Festival de Viña del Mar a la prestigiosa marca francesa Schiaparelli ha desatado una ola de críticas en el ámbito de la moda chilena. Esta elección ha sido vista como un desaire a los diseñadores locales, quienes ven en esta acción una falta de apoyo a la industria nacional. Rubén Campos, un destacado diseñador chileno, no ha dudado en expresar su decepción, argumentando que la animadora podría haber optado por talentos nacionales en lugar de buscar inspiración en el extranjero.
Durante una reciente participación en el programa de TV+ Sígueme, Campos dijo sentirse frustrado por la tendencia de algunas figuras públicas a elegir el trabajo de diseñadores internacionales, ignorando la riqueza del talento local. «Es lamentable que en un momento donde pueden retribuir a la industria nacional, como es el caso de Karen Doggenweiler, opten por diseñadores extranjeros, cuando en Chile hay mucho potencial disponible», afirmó el diseñador, enfatizando la necesidad de valorar y promover el trabajo de sus compatriotas.
El debate ha cobrado fuerza en las redes sociales, donde muchos usuarios han respaldado las críticas de Campos, abogando por un mayor reconocimiento hacia los diseñadores chilenos. La opinión pública se ha polarizado, con algunos defendiendo la elección de Doggenweiler al considerar a Schiaparelli como una marca de renombre internacional, mientras que otros sostienen que el verdadero valor reside en apoyar lo local y fomentar la moda chilena.
Campos no se detuvo en su crítica, sugiriendo que la elección de diseñadores extranjeros podría reflejar una falta de compromiso con los principios de apoyo a la industria nacional. «Cuando se presentan estas oportunidades, es ahí donde se ven los valores de las personas y la calidad de los profesionales que trabajan en este medio», concluyó, dejando claro que el apoyo a los diseñadores chilenos debería ser una prioridad para todos los que participan en eventos de tal magnitud.
El Festival de Viña del Mar, conocido por su gran relevancia cultural y mediática, se convierte así en un escenario clave no solo para el entretenimiento, sino también para el debate sobre la identidad y el apoyo a las industrias locales. A medida que se acerca la gala, la presión sobre Karen Doggenweiler crece, y muchos esperan que su elección inspire un diálogo más amplio sobre la importancia de valorar y promover el talento nacional en todas las áreas, incluidas la moda y el diseño.




