Pamela Leiva, la popular comediante chilena, compartió su profunda experiencia sobre la cirugía bariátrica en la reciente emisión de «El Medio Día» de TVN. En una conmovedora reflexión, Leiva admitió que el proceso ha sido un desafío notable, lleno de altibajos. «Me cambió la vida», expresó, enfatizando que su operación no solo marcó el fin de una enfermedad, sino que también dio inicio a una nueva etapa en su vida. Este tipo de cirugía es conocido por ayudar en la pérdida de peso, pero Leiva subrayó que la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un abordaje integral, más allá de la intervención quirúrgica.
La comediante reveló que su camino hacia una vida más saludable no ha estado exento de dificultades. Habló sobre cómo la obesidad es a menudo tratada con desprecio incluso por los profesionales de la salud. Pamela recordó un episodio doloroso en el que le dijeron a su madre que la única manera de controlar su alimentación era mediante tácticas de violencia. «Eso es muy frustrante», comentó, y añadió que este tipo de comentarios crueles solo empeoran la situación de quienes sufren de obesidad. Leiva aprovechó la ocasión para hablar sobre la importancia de los protocolos médicos que respeten a los pacientes con enfermedades relacionadas con el peso.
Con un pasado que la llevó a pesar cerca de 130 kilos a una altura de 1.55 metros, Pamela Leiva fue diagnosticada con resistencia a la insulina y síndrome de ovario poliquístico antes de someterse a la cirugía a sus 26 años. Sin embargo, después de perder los primeros 20 kilos, notó que estas condiciones de salud desaparecieron, un cambio que atribuye directamente a su compromiso con el proceso postoperatorio. «Escucho a jóvenes diciendo que están sanos pese a su obesidad, pero eso depende de cada edad y contexto», advirtió, subrayando la necesidad de comprensión y atención adecuada hacia la salud en todas sus dimensiones.
Leiva también reflexionó sobre las consecuencias que implica someterse a una cirugía bariátrica, incluyendo la necesidad de inyecciones diarias de vitaminas y la mirada constante a efectos secundarios como el reflujo. A pesar de estos desafíos, la comediante enfatizó que los beneficios superan con creces las desventajas. Su viaje ha requerido un esfuerzo constante durante 17 años, lo que la ha llevado a enfrentarse a sus propios demonios y recordar su pasado para evitar recaídas en la obesidad mórbida. «Perder el control de mi vida es algo de lo que nunca quiero volver a experimentar», confesó.
Finalmente, Pamela Leiva presentó su fórmula personal para mantener un peso saludable, describiendo el concepto de una «mesa de tres patas» que simboliza la importancia de la salud mental, una alimentación adecuada y la actividad física. La comediante enfatizó que si una de estas patas falla, toda la estructura se puede derrumbar. Su experiencia, a la vez inspiradora y conmovedora, plantea una reflexión profunda sobre cómo enfrentar y vivir con la obesidad, así como la crucial necesidad de un apoyo empático y efectivo durante el proceso.




