En un reciente episodio del programa «Que te lo digo» de Zona Latina, el periodista Sergio Rojas lanzó serias críticas hacia su colega Roberto Cox de Chilevisión. La controversia surgió luego de que Rojas acusara a Cox de negarse a dar una entrevista al programa, lo que generó un tenso intercambio de palabras. Según Rojas, fue necesaria la intervención de la panelista Antonella Ríos para que Cox accediera a responder algunas preguntas, lo que Rojas consideró como un signo de falta de valentía por parte del periodista.
Durante la transmisión, Rojas preguntó a Ríos si era cierto que había tenido que interceder para que Cox se sentara a hablar en el programa. Una vez confirmada la situación por la panelista, Rojas no escatimó en palabras duras, afirmando que este comportamiento habla muy mal de la profesionalidad de un periodista. Según Rojas, un periodista que ha cubierto conflictos bélicos no debería temer a dar su opinión en un programa de espectáculo.
Las palabras de Rojas fueron contundentes. «¿Le va a dar miedo hablar para el mejor programa de espectáculos de la televisión chilena?», cuestionó, sugiriendo que la negativa de Cox era un reflejo de una actitud cobarde. Este tipo de declaraciones no solo busca criticar a Cox, sino que también plantean un debate más amplio sobre la responsabilidad y el compromiso de los periodistas en la industria del entretenimiento.
Además, Rojas también insinuó que Cox está acostumbrado a participar en «paneles cag…» en lugar de ofrecer una postura firme en programas de mayor audiencia y relevancia. Reviviendo la crítica, Rojas vaticinó que el periodista estaría presente en próximas ediciones de «Zona de Estrellas», lo que podría interpretarse como una ironía a su negativa de hablar en «Que te lo digo».
Esta disputa entre Rojas y Cox ha captado la atención de los seguidores del mundo del espectáculo chileno, quienes están divididos en sus opiniones sobre la ética profesional en la prensa. Mientras algunos apoyan la postura de Rojas sobre la necesidad de que los periodistas muestren su verdadero compromiso con la información, otros critican la forma en que se abordó el tema, sugiriendo que la rivalidad solo alimenta el sensacionalismo en la televisión.




