Una reciente encuesta de Plaza Pública, realizada por Cadem, ha revelado que un 56% de los chilenos considera que la decisión del gobierno de Estados Unidos de revocar visas a tres funcionarios vinculados al proyecto del cable submarino de fibra óptica entre Chile y China fue «exagerada». Esta controversia ha puesto en el centro del debate la relación de Chile con potencias globales y la iniciativa tecnológica que busca conectar Valparaíso con Hong Kong a través de un cable de fibra óptica, liderado por la empresa China Mobile International.
El sondeo mostró que solo un 33% de los encuestados piensa que la respuesta de EE.UU. fue adecuada en relación al riesgo que se le atribuye al avance del proyecto. El gobierno estadounidense impuso sanciones al ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, y a otros funcionarios, argumentando que el desarrollo del cable submarino podría «comprometer la seguridad regional». La percepción de exageración entre los ciudadanos refleja un descontento con la intervención de una potencia extranjera en asuntos internos de Chile.
En cuanto a las perspectivas sobre el futuro del proyecto, el 46% de los encuestados está a favor de continuar con la iniciativa, mientras que un 24% sugiere que debería ser postergada y un 17% aboga por su cancelación. Este amplio apoyo para avanzar con el cable subraya la importancia que los chilenos otorgan a las conexiones tecnológicas y comerciales, a pesar de las dificultades políticas generadas por las sanciones estadounidenses.
El estudio también revela una inclinación general por mantener una economía abierta y libre. Un 71% prefirió este enfoque sobre una alternativa más proteccionista, evidenciando una clara preferencia por el intercambio internacional. Al mismo tiempo, el 52% de los participantes opinó que Chile debería equilibrar sus relaciones entre China y la Unión Europea, mientras que solo un 45% sugirió priorizar un vínculo más estrecho con Estados Unidos, lo que indica un cambio en la percepción de las alianzas estratégicas del país.
Respecto a la percepción de líderes internacionales, el primer ministro canadiense Mark Carney fue el mejor evaluado, reflejando una tendencia positiva hacia Canadá. A su vez, la imagen de Estados Unidos ha disminuido significativamente, bajando de un 70% a un 52%. En el plano interno, la aprobación del presidente Gabriel Boric se situó en un 37%, con un 56% de desaprobación. Estos números cierran febrero con un ambiente político cargado de desafíos, tanto en el ámbito internacional como en el nacional.




