En los últimos días, diversas instituciones educativas en Chile han enfrentado situaciones críticas debido a amenazas que han llevado a la suspensión de clases. Según reportes recientes, más de 60 colegios han tomado la decisión de cerrar sus puertas temporalmente por temor a incidentes de violencia, lo que ha generado una gran preocupación entre padres, docentes y estudiantes. Sin embargo, entre todas estas situaciones, han surgido discrepancias en la información difundida, lo que ha contribuido a aumentar la alarma social.
El Servicio Local de Educación Pública Los Parques ha informado que, en el caso del Liceo Industrial Benjamín Franklin de Quinta Normal, la nota publicada en medios de comunicación acerca de una «amenaza de masacre» es completamente errónea. De acuerdo a la institución, lo sucedido fue una cuestión de convivencia escolar que se atendió de manera inmediata con acciones de apoyo y contención para los involucrados, enfatizando que no existió un riesgo real que justificara la alarma que se generó.
La falta de precisión en la información puede tener consecuencias severas. La incorrecta interpretación de los hechos no solo genera pánico en la comunidad escolar, sino que también afecta negativamente a la labor educativa y al ambiente de aprendizaje. Ulises Jaque, director ejecutivo del SLEP Los Parques, ha solicitado a los medios de comunicación que rectifiquen la información para evitar la estigmatización de los colegios públicos, que suelen ser objeto de críticas en este tipo de situaciones.
La buena convivencia en las instituciones educativas es un tema que debe priorizarse. Es fundamental desarrollar espacios de diálogo y reflexión que permitan a los estudiantes expresar sus inquietudes y problemas en un entorno seguro. Por ello, el liceo ha implementado jornadas de reflexión interna para fortalecer el clima educativo, promoviendo así una cultura de respeto y comprensión entre todos los miembros de la comunidad escolar.
Finalmente, es esencial que tanto las autoridades educativas como los medios de comunicación colaboren en la creación de una narrativa responsable que no solo informe, sino que también eduque sobre la importancia de la convivencia pacífica en los colegios. La errónea difusión de información puede ser perjudicial y debe ser manejada con cautela para asegurar el bienestar de los estudiantes, los docentes y la comunidad en general.




