El presidente José Antonio Kast ha convocado para este lunes a las 20:00 horas una crucial reunión con la bancada del Partido Republicano en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar. Este encuentro se produce en un momento de intensa tensión dentro del oficialismo, generado en parte por el protagonismo creciente de Alejandro Irarrázaval, jefe del Segundo Piso de La Moneda. La cita, que busca restablecer el orden y la alineación entre los parlamentarios republicanos y las prioridades del Ejecutivo, es fundamental dado el clima de crítica interna que ha surgido debido a recientes descoordinaciones y errores comunicacionales del gobierno.
La controversia que ha sacudido al oficialismo comenzó con la filtración de oficios de la Dirección de Presupuestos, que revelaron eventuales recortes de programas estatales. El presidente del partido, Arturo Squella, tomó la iniciativa al cuestionar públicamente la coordinación política del Ejecutivo y la eficacia del equipo de asesores presidenciales. Esta situación ha sorprendido a muchos dentro del oficialismo, sobre todo porque tanto Squella como Irarrázaval son figuras prominentes dentro del mismo partido, lo que ha complicado la dinámica interna y dejado al descubierto una posible fractura.
La preocupación ha sido palpable en la bancada del Partido Republicano, donde algunos líderes han advertido que la confrontación abierta entre Squella e Irarrázaval podría abrir un flanco político que debilite a la administración de Kast. Esta tensión ha trascendido a las reuniones internas, donde durante un almuerzo de bancada, Squella recibió respaldo de algunos parlamentarios, pero también fue criticado por su decisión de exponer públicamente el conflicto, una estrategia que muchos consideran perjudicial para la cohesión del partido.
La división interna respecto al papel de Irarrázaval ha quedado expuesta, con sectores críticos argumentando que su influencia en el Ejecutivo es excesiva, limitando la representación del Partido Republicano en las decisiones clave del gobierno. Algunos parlamentarios han propuesto que el ministro del Interior, Claudio Alvarado, asuma el liderazgo en la coordinación política con los partidos oficialistas, buscando así desviar el peso de esa tarea del Segundo Piso. Este desacuerdo ha continuado generando fricciones, especialmente tras la reciente reunión de Irarrázaval con parlamentarios de Demócratas, que fue percibida por algunos como un acto de desafío hacia Squella.
A pesar del clima de confrontación, tanto en el círculo cercano a Squella como entre la directiva republicana se ha expresado una voluntad de cierre en esta polémica. El mensaje que se ha transmitido en las reuniones partidarias es claro: es fundamental ‘dar vuelta la página’ para evitar que la discordia continúe perjudicando al oficialismo. Los seguidores de Irarrázaval defienden su posición y recuerdan que el partido históricamente ha mantenido una línea unida en momentos críticos. En este contexto, la reunión de Kast en Cerro Castillo se perfila como un esfuerzo clave no solo para mitigar el conflicto, sino también para restaurar la cohesión en el partido que sustenta su gobierno.




