El mercado de la moda en línea en Chile ha mostrado un desempeño notable a pesar de un entorno económico desafiante. Durante el primer semestre de 2026, este sector creció un 14%, alcanzando cifras que superan los US$ 1.300 millones, lo que representa una penetración del 12% sobre las ventas totales del comercio de vestuario y calzado en el país. Esta información fue presentada por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) en el contexto de la octava edición de Fashion Online, donde se revelaron las tendencias que están marcando el rumbo del comercio electrónico en la industria de la moda.
El cambiazo hacia la compra de ropa y calzado a través de plataformas digitales se ha vuelto cada vez más evidente, con un 66% de los consumidores chilenos comprando vestimenta en línea y un 27% adquiriendo calzado digitalmente. Estos números destacan la creciente confianza de los consumidores en las compras por internet, un fenómeno que, aunque se desarrolla en un ambiente de desaceleración económica, sigue expandiéndose y mostrando señales claras de un mercado robusto.
María Teresa Vial, presidenta de la CCS, destacó en la inauguración del evento que los segmentos del vestuario y calzado siguen siendo pilares fundamentales del comercio electrónico en Chile. Según Vial, el futuro de la moda en línea no solo dependerá de la rapidez en las transacciones y la eficacia de las entregas, sino de la responsabilidad en toda la cadena de valor, lo que sugiere una creciente preocupación por la sostenibilidad y el impacto ambiental asociado al sector.
George Lever, gerente de Estudios de la CCS, proporcionó un análisis de la evolución del mercado de moda global y local. Reveló que el mercado internacional de vestuario se aproxima a los US$ 2.000 miles de millones, con países como Estados Unidos y China dominando más de un tercio de la industria. En contraste, en Chile, el mercado de vestuario, calzado y accesorios supera los US$10 mil millones anuales, destacándose un crecimiento del 14% en el primer semestre del año, lo que subraya su importancia dentro del contexto económico actual.
Además, es relevante señalar que el 93% de los textiles consumidos en Chile son importados, y aunque existe un creciente interés por la sostenibilidad, el país recicla menos del 1% de las 570 mil toneladas de residuos textiles que genera anualmente. Este dato pone de manifiesto la necesidad de adoptar prácticas más responsables en la industria de la moda chilena, especialmente en un momento en que el comercio electrónico avanza a pasos agigantados.




