En un anuncio realizado este miércoles, Banco Consorcio confirmó que su directorio ha aceptado la renuncia de Gonzalo Ferrer Aladro al cargo de gerente general de la entidad. La salida de Ferrer será efectiva el próximo 1 de octubre de 2026, lo que abrirá un periodo de transición en la dirección del banco. Según el comunicado enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), las razones de la renuncia se deben a «motivos personales», aunque detalles específicos sobre esta decisión no han sido divulgados.
El directorio del Banco Consorcio destacó durante el anuncio la gestión de Gonzalo Ferrer, señalando su contribución al crecimiento y desarrollo de la institución durante su mandato. En el comunicado, se expresa un reconocimiento sincero al compromiso demostrado por Ferrer, que asumió la gerencia general en diciembre de 2023, tras una exitosa trayectoria como gerente de Operaciones y Tecnología en la misma entidad.
Ferrer cuenta con una sólida formación académica, siendo ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile y poseedor de un MBA de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Además, participó en el prestigioso Stanford Executive Program en 2013, lo que respalda su experiencia en el sector financiero. Su carrera profesional incluye una significativa trayectoria en Grupo Security, donde ocupó roles claves que consolidaron su perfil como un líder en operaciones y tecnología.
La renuncia de Ferrer se da en un momento de cambio para Banco Consorcio, que ya ha iniciado el proceso de búsqueda para su reemplazo. Aunque la entidad no ha ofrecido información sobre plazos o candidatos, se espera que el nombre del nuevo gerente general sea comunicado oportunamente. Este proceso es crucial para asegurar la continuidad en la dirección estratégica del banco y mantener la confianza de sus clientes y stakeholders.
La salida de Gonzalo Ferrer del liderazgo del Banco Consorcio suscita un interés considerable dentro del sector bancario y financiero en Chile. A medida que la entidad comienza a buscar un nuevo líder, las expectativas estarán puestas en la capacidad del sucesor para manejar los desafíos actuales del mercado, así como en su habilidad para continuar con la visión y desarrollo de la institución. La comunidad financiera estará atenta a los próximos movimientos del banco y a la estrategia que definirá su nuevo gerente general.




