El lamento del técnico de las Diablas, Cristóbal Rodríguez, resuena con fuerza tras una nueva derrota en el Mundial de Hockey Césped contra Sudáfrica, lo que ha dejado a la selección chilena con una sensación de rabia y frustración. El partido, que marcaría el cierre de la segunda fase del torneo, terminó sin victorias para Chile, eliminando la posibilidad de luchar por el puesto 13° y obligando al equipo a centrarse en buscar el último o penúltimo puesto de la competencia. Rodríguez no ocultó su decepción, manifestando que, a pesar de la derrota, sus jugadoras mostraron un buen desempeño en diversos aspectos del juego.
«¿Qué quieres que te diga? Estamos con mucha rabia, con mucha frustración. Creo que fuimos superiores durante todo el partido,» declaró Rodríguez al terminar el encuentro. Su análisis reveló que, aunque el equipo chileno había elaborado una estrategia que reconocía la rapidez y peligrosidad del contragolpe sudafricano, no pudieron evitar encajar tres goles que, en su opinión, no debieron haber sucedido. Esta situación, combinada con la falta de efectividad en la delantera al no convertir oportunidades claras, alteró el rumbo del partido y dejó al equipo en una situación complicada.
En una evaluación más profunda del encuentro, el técnico comentó: «Tuvimos mucha más posesión que ellas, mucho más ingreso al área, fuimos un equipo mucho más agresivo». Rodriguez enfatizó que el equipo sudafricano, consciente de su inferioridad, ejecutó bien su juego defensivo y capitalizó las pocas ocasiones que tuvo. Esta estrategia no fue efectiva para las Diablas, quienes, según Rodríguez, necesitaron ser más agresivas en la zona de ataque. El técnico subrayó que hay lecciones valiosas que aprender de esta experiencia difícil.
De cara al próximo enfrentamiento, el técnico Rodríguez abordó la importancia de limpiar la mente de las jugadoras para iniciar bien la semana de entrenamientos. El equipo tiene programado un descanso de tres días, tras el cual regresarán a analizar el partido y buscar optimizar su enfoque antes de enfrentarse nuevamente a otro rival complicado, probablemente Nueva Zelanda o Escocia. «Las Diablas, cuando están golpeadas, se levantan como nadie. Así que confianza en eso, que vamos a ir por todo», afirmó Rodríguez con determinación.
Rodríguez concluyó su análisis reconociendo el desgaste físico que implica jugar un Mundial. Sin embargo, destacó que están en igualdad de condiciones con los demás equipos en cuanto a la fatiga acumulada. Comentó sobre la necesidad de experiencia y rotación en el equipo, citando que algunos rivales poseen jugadoras profesionales que están acostumbradas a este nivel de competencia y que pueden llegar en mejores condiciones. Sin embargo, se mostró optimista, asegurando que el equipo está al 100% físicamente y listo para afrontar el último desafío del torneo.




