La Cámara de Diputados ha aprobado un nuevo proyecto de ley que establece un mecanismo de compensación económico para la compra de pañales y medicamentos, buscando aliviar la carga financiera de las familias chilenas más vulnerables. Con 132 votos a favor, 5 en contra y 5 abstenciones, la iniciativa impulsada por el Partido de la Gente (PDG) ha demostrado un sólido respaldo en la cámara baja, aunque ahora deberá ser revisada por el Senado antes de convertirse en ley. El respaldo a este proyecto es visto como un paso importante hacia la protección de las familias que enfrentan dificultades económicas en el actual contexto del país.
Durante la sesión, se decidió votar por separado el artículo 8, relacionado con el método de financiamiento del proyecto, el cual fue aprobado con 111 votos a favor y la oposición de solamente 3 diputados. Esta medida refleja el interés de varios legisladores en asegurar que el mecanismo de financiamiento sea sostenible y efectivo. Las distintas abstenciones de parlamentarios de diversas colectividades, incluyendo el Partido Comunista y el Frente Amplio, revelan la complejidad de la negociación en torno de la ley, lo que podría influir en su tramitación futura.
El jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, destacó que el beneficio podría significar hasta $200.000 anuales por familia, lo que podría ayudar a cubrir gastos esenciales como calefacción y transporte. Esta afirmación pone de relieve el impacto potencial que el proyecto podría tener en la vida de las familias de clase media, quienes, según Valenzuela, están luchando para llegar a fin de mes en una economía que enfrenta serios desafíos.
El proyecto beneficiará a tres grupos específicos: padres de niños menores de 24 meses, personas mayores de 65 años con condiciones de salud definidas, y personas con discapacidad entre 2 y 64 años. La entrega de beneficios estará a cargo del Instituto de Previsión Social (IPS), que realizaría transferencias directas a los beneficiarios a través del Bolsillo Familiar Electrónico, facilitando así el acceso a esta ayuda fundamental para quienes lo necesitan.
Las estimaciones iniciales desde la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda indican que el costo fiscal del beneficio no debería superar los 100 millones de dólares en el primer año, con ajustes previstos de acuerdo al crecimiento de los ingresos fiscales. Esto subraya la importancia de manejar de manera prudente y efectiva el gasto público, asegurando que el nuevo sistema de compensación no solo sea una respuesta a la situación actual, sino que también sea viable a largo plazo.




