Con más de 128 años de historia, la compañía Carozzi ha dado un paso significativo al unirse a la iniciativa impulsada por Tálanton, conocida como la Red de Empresas para Todas las Edades. Esta acción tiene como objetivo fomentar una cultura laboral que valore tanto la experiencia como la diversidad etaria, considerando estos elementos como fuentes de innovación y ventaja competitiva. El pasado 22 de septiembre, durante un acto oficial, se formalizó la incorporación de Carozzi, reflejando su compromiso con una cultura que impulse la inclusión y la empleabilidad de personas mayores de 50 años, así como la creación de una comunidad de organizaciones con propósitos similares.
La relevancia de esta incorporación viene dada por las iniciativas que Carozzi ya ha implementado en torno a la intergeneracionalidad. Actualmente, cerca del 10% de sus colaboradores son personas mayores de 61 años, lo que subraya la importancia del intercambio de experiencias entre generaciones en la dinámica cotidiana de la organización. Luz María Rojas, gerente corporativo de Sostenibilidad y Marketing, destacó el valor de esta diversidad generacional al afirmar que «hay mucha sinergia y puntos de encuentro». La empresa, a través de su programa Carozzi Vigente, busca sistematizar y potenciar esos lazos intergeneracionales, integrando la experiencia de trabajadores mayores con el talento más joven.
El programa Carozzi Vigente plantea cuatro ejes de gestión: personas y cultura, comunidades, cadena de valor y consumo. Entre las diversas iniciativas se encuentran el reconocimiento a los colaboradores por sus años de servicio, mentorías y capacitaciones inversas, que buscan promover el aprendizaje mutuo. En el ámbito de comunidades, Carozzi lleva a cabo visitas a sus plantas y colabora con la Despensa Social de Red de Alimentos, conectando a sus colaboradores con la comunidad. Además, en la cadena de valor, la compañía apoya a más de 3.000 agricultores, muchos de ellos personas mayores, proporcionando herramientas que mejoran su productividad y rendimiento en el campo.
Desde Tálanton, la inclusión de Carozzi en esta red se ve como una oportunidad valiosa para expandir y fortalecer esta iniciativa. Pamela Jiménez, socia de Tálanton, resaltó el optimismo sobre la participación de Carozzi, no solo como miembro, sino también como un agente que puede compartir su experiencia con otras empresas que deseen formar parte de este cambio. La propuesta de la Red de Empresas para Todas las Edades no se limita a que las organizaciones simplemente adhieran a un concepto, sino que busquen colaborar y compartir prácticas efectivas que hayan sido implementadas en sus propias estructuras.
El crecimiento de esta red está vinculado a un cambio cultural más amplio que comienza a tomar fuerza en Chile. Pilar Prieto, socia fundadora y asesora legal de Tálanton, destacó que el trabajo inicial se basa en estudios internacionales que ya han demostrado la efectividad de integrar la diversidad de edades en el entorno laboral. A lo largo del encuentro, Daniela Zecchetto expresó la visión de la red, enfatizando que el objetivo final es generar una comunidad que pueda transformar culturalmente a las empresas y entender la diversidad etaria como un activo que contribuye a la innovación y competitividad, sentando así las bases para un futuro donde se valoren y aprovechen las capacidades de todas las generaciones.




