Ximena Lincolao, ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, ha regresado de una gira presidencial por Estados Unidos con una visión renovada sobre la inteligencia artificial (IA) y su impacto en el país. En sus declaraciones, Lincolao subrayó la importancia de adoptar un enfoque positivo y proactivo hacia la IA, afirmando que el temor al avance tecnológico puede paralizar el progreso. La ministra dejó claro que la cuestión de cómo equilibrar la innovación con los temas de seguridad es, en su opinión, un «falso dilema». En lugar de limitar el desarrollo tecnológico por miedo a sus consecuencias, Lincolao propone una ley marco flexible que fomente la innovación y permita a Chile formar parte activa en la carrera tecnológica a nivel global.
Durante su visita a Washington, Lincolao observó un modelo educativo que mezcla la enseñanza tradicional con la capacitación en habilidades técnicas en el contexto de la IA. Al reconocer la brecha educativa en su país, la ministra destacó la necesidad de abrir oportunidades para los jóvenes en áreas como la ciberseguridad y la tecnología aplicada a la salud. La idea es que, a través de la capacitación constante y el acceso a recursos computacionales, los trabajadores chilenos puedan adaptarse a un entorno laboral en constante evolución, donde la tecnología seguirá cambiando la forma en que trabajamos.
Aunque la ministra es consciente de los riesgos asociados al avance de la IA, incluyendo el potencial incremento del desempleo, su enfoque se centra en la importancia de la educación y la formación continua. Ella comparte que la transformación del mercado laboral requerirá nuevas competencias y habilidades, pero en lugar de ver esto como una amenaza, lo considera una oportunidad para preparar a la fuerza laboral para los retos futuros. «El desempleo no necesariamente es solo culpa de la IA, sino de no haber abordado antes los cambios en el trabajo», sostiene Lincolao, abogando por un país que invierte en la capacitación de su población.
Uno de los cambios más significativos en el programa del gobierno es la transformación del proyecto de ley sobre IA, que eliminará las categorizaciones de riesgo en favor de un marco más flexible para la innovación. Lincolao argumenta que la tecnología debe ser concebida como una infraestructura crítica, similar a la electricidad, y que el país no puede permitirse estar a la zaga en esta carrera. Sin embargo, nunca pierde de vista la importancia de implementar estándares internacionales para la seguridad y el uso adecuado de la IA, asegurando que el progreso no se realice a expensas de la seguridad pública.
Finalmente, la ministra insistió en que la clave para navegar hacia un futuro donde la IA está integrada en la vida cotidiana es cultivar una cultura de aprendizaje continuo. Con el acceso a cursos y capacitaciones, tanto los empleados como aquellos que buscan trabajo pueden prepararse para los cambios que la IA traerá al mercado laboral. Lincolao concluyó que, en lugar de temer a la IA, es fundamental entenderla y utilizarla como una herramienta para el crecimiento y la mejora, resaltando que, en un ambiente donde se fomente la innovación, los riesgos pueden ser gestionados adecuadamente.




