La madrugada de este domingo, un trágico suceso tuvo lugar en Buin, donde un **adolescente de 16 años** fue asesinado tras ser secuestrado en una fiesta en **Puente Alto**. La víctima, que se encontraba acompañada por un amigo, fue abordada por sujetos armados que les obligaron a subir a un vehículo contra su voluntad. Posteriormente, fueron trasladados a un sitio eriazo cercano a la **autopista Acceso Sur**, donde el joven recibió tres disparos por la espalda que le costaron la vida en el acto. Su acompañante, aunque también fue secuestrado, afortunadamente resultó ileso en este violento ataque.
La fiscal del **equipo ECOH de la Región Metropolitana**, Marcela Adasme, proporcionó detalles sobre el secuestro, indicando que ambos jóvenes fueron forzados a abandonar la fiesta y llevados a Buin. En el lugar del crimen, se encontraron evidencias que incluyen balas y fluidos biológicos, lo que ha llevado a los investigadores a iniciar una exhaustiva revisión de las cámaras de seguridad disponibles. Adasme subrayó que el ataque se centró exclusivamente en la víctima mortal, mientras que su amigo no sufrió daño alguno.
El **subprefecto Walt Dapremont Gaete**, jefe subrogante de la **Brigada de Homicidios Metropolitana de la PDI**, explicó que los atacantes ingresaron al evento donde se encontraban ambas víctimas, aunque no se aclara si su acceso fue violento. Este nuevo enfoque en la investigación ha permitido a las autoridades barajar diversas hipótesis, que incluyen la posibilidad de que este acto violento esté relacionado con el crimen organizado, aunque esto aún es una suposición preliminar. La conexión entre las víctimas y los agresores sigue siendo un misterio que los investigadores intentan resolver.
La identidad de la víctima aún no ha sido confirmada, ya que el cuerpo no portaba documentos al momento del hallazgo. La **PDI** trabaja en la identificación a través de su huella dactilar, y según informes preliminares, parece que se trataría de un **joven extranjero**. Las autoridades se encuentran en un proceso de búsqueda minuciosa para identificar a los responsables del asesinato y del secuestro, utilizando información proporcionada por el sobreviviente para avanzar en la investigación.
Este lamentable evento ha suscitado una profunda preocupación en la comunidad y ha expuesto la creciente problemática de la violencia y el crimen organizado en la región. La Fiscalía ECOH, junto con la **Brigada de Homicidios**, continúan sus diligencias para esclarecer los hechos y determinar el móvil del crimen. La última información apunta a que este caso es parte de un patrón más amplio de violencia que afecta a jóvenes en diferentes sectores, lo que lleva a exigir medidas más efectivas por parte de las autoridades para garantizar la seguridad de los ciudadanos.




