Robos amarrados en Santiago: La nueva ola de delitos rurales

Image

La Policía de Investigaciones (PDI) ha logrado la detención de dos individuos en la comuna de La Pintana, Región Metropolitana, involucrados en una serie de robos bajo la modalidad «amarrados» en sectores rurales del occidente de Santiago. Estos delitos, que implican ingresar a viviendas y amarrar a las víctimas, han generado preocupación entre los habitantes de estas zonas debido a la violencia y la intimidación empleada por los delincuentes.

La investigación estuvo a cargo de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) Metropolitana Occidente, que durante un periodo de aproximadamente un mes y medio llevó a cabo labores de análisis de cámaras, monitoreo de pórticos de tránsito, y reconocimientos fotográficos. Este esfuerzo permitió a las autoridades seguir la pista del vehículo utilizado en los robos, lo que a su vez condujo a la identificación y localización de los sospechosos en sus domicilios en La Pintana.

Durante el operativo, los detectives de la PDI no solo arrestaron a los dos sujetos, sino que también incautaron un arsenal de evidencia, incluyendo armas de fogueo y objetos que se presume fueron usados para cometer los delitos. Entre los detenidos se encuentra un individuo con un historial delictivo que abarca robos con violencia e intimidación, así como un intento de homicidio. Además, la investigación ha puesto al descubierto la participación de una mujer que habría actuado como cómplice, facilitando recursos para llevar a cabo los robos.

Los modus operandi de este grupo delictivo son alarmantes. Según el Inspector Matías Rojas de la BIRO, los detenedos actuaban de forma coordinada para ingresar a las propiedades, donde intimidaban a sus ocupantes y posteriormente los amarraban. Este método ha sido denominado como «amarrados» debido a la violenta táctica que emplean para controlar a las víctimas durante el robo.

La investigación ha mostrado que estos asaltantes se enfocaron principalmente en viviendas situadas en áreas rurales de Santiago, donde el bajo tráfico de personas y las características de las propiedades les permitían operar con mayor libertad. Tras reducir a las víctimas, los delincuentes saqueaban las casas en busca de dinero, joyas y otros objetos de valor que luego eran vendidos en el mercado informal. Con estos antecedentes, la PDI continúa sus labores para desarticular este tipo de delitos que atentan contra la seguridad de la comunidad.

Compartir: