La noche en La Bombonera comenzó con gran expectativa, ya que Boca Juniors recibe a Cruzeiro en un partido que es fundamental no solo para el conjunto argentino, sino también para las aspiraciones de Universidad Católica en la Copa Libertadores. Los aficionados locales alentaban a su equipo con la esperanza de que una victoria les acerque a la clasificación a los octavos de final del torneo continental, considerando que un buen resultado de Boca podría significar una segunda oportunidad para los cruzados si logran ganar su propio encuentro ante Barcelona.
Desde los primeros minutos, Boca se mostró decididamente ofensivo. En el minuto 1, Merentiel ya había inquietado al arquero brasileño, Costa, quien tuvo que hacer una gran intervención para evitar el primer gol de la noche. La presión del equipo argentino fue constante y se tradujo rápidamente en varias ocasiones de gol. A los 15 minutos, un tiro libre ejecutado por Paredes causó revuelo. El balón, que parecía estar destinado a la red, fue tocado apenas por Merentiel, quien celebró el gol con efusividad, ante el delirio de los hinchas.
Los primeros 20 minutos del encuentro fueron dominados por Boca, que buscaba aprovechar cada error de la defensa del Cruzeiro. El arquero del equipo brasileño, Octavio, se convirtió en protagonista al salvar a su equipo en un par de ocasiones destacadas, como fue el caso de un tiro potente de Giménez que prometía ser un tanto seguro. La afición local agradeció cada intervención del portero rival, pues de haber logrado anotar en esas oportunidades, el rumbo del partido podría haber cambiado drásticamente.
Los movimientos estratégicos del entrenador de Boca se vieron reflejados en la alineación inicial, donde los 11 jugadores elegidos mostraban una mezcla de experiencia y juventud, lo que les permitió controlar el juego desde el medio campo. Los cruzados, a su vez, intentaron establecer su juego, pero se encontraron con una defensa sólida que les complicó el avance. A pesar de su empeño, el equipo brasileño no logró materializar sus llegadas, lo que empezó a mermar su confianza a medida que avanzaba el primer tiempo.
A medida que la primera parte se acercaba a su fin, el ambiente en La Bombonera se tornaba cada vez más eléctrico. La hinchada de Boca Juniors no solo alentaba a su equipo, sino que también se hacía eco del crucial desenlace que podría tener esta noche para la Universidad Católica. Sin duda, cada jugada y cada gol podría repercutir en el futuro de varios equipos en este esperado torneo. Con el marcador a favor de 1-0 y la confianza a su favor, Boca se dirigía a la segunda mitad con la intención de consolidar su ventaja y así asegurar su puesto en la siguiente fase.




