El tan esperado concierto de Shakira, parte de su gira «Las Mujeres ya no Lloran», fue suspendido en el Estadio Nacional de Santiago, generando una profunda desilusión entre miles de fanáticos. La noticia, que se dio a conocer pocas horas antes del inicio del espectáculo, dejó a muchos asistentes, que habían llegado de diversas regiones de Chile, en un estado de incredulidad y frustración. Desde lugares tan lejanos como Osorno y Chiloé, los seguidores de la cantante colombiana esperaban disfrutar de una noche inolvidable, pero se vieron obligados a regresar a casa sin haber podido ver a su ídolo en el escenario.
La productora Fénix Entertainment, encargada de la organización del evento, justificó la cancelación al mencionar un inconveniente técnico relacionado con la infraestructura del escenario. Según el comunicado emitido, el suelo donde se planeaba montar el escenario se encontraba desnivelado, lo que representaba un riesgo para la seguridad del público, el equipo técnico y la propia artista. «La seguridad de todos es nuestra máxima prioridad», enfatizó la productora, destacando la complejidad del evento, que formaba parte de una de las producciones más grandes de América Latina.
Angelina Álvarez, una de las asistentes al concierto, expresó su indignación al enterarse de la suspensión mientras hacía fila para ingresar al estadio junto a su esposo. Álvarez, quien viajó desde Osorno, cuestionó la falta de comunicación por parte de la organización, alegando que sabían del problema desde la tarde anterior y no tomaron las medidas necesarias para avisar a los fanáticos. La frustración se hizo palpable entre quienes habían invertido tiempo, dinero y esfuerzo para asistir al evento, especialmente aquellos que habían solicitado permisos en sus trabajos.
A pesar de la decepción, Fénix Entertainment anunció que se reprogramará la fecha del concierto cuando se cuenten con las condiciones adecuadas para ofrecer un espectáculo de calidad. Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que aún no se ha definido una nueva fecha ni cómo se gestionará el reembolso o la compensación para aquellos que no puedan asistir a la reprogramación. Esta falta de claridad ha generado más inquietud entre los fans, que esperan una respuesta rápida y satisfactoria.
Ante la situación, las aerolíneas Latam y Sky Airlines han implementado medidas de flexibilidad para los pasajeros que planeaban volar hacia o desde Santiago en los días cercanos a la fecha del concierto. Latam permitirá a los usuarios modificar sus vuelos sin cargos adicionales, aunque podrán tener que pagar una diferencia tarifaria si corresponde. Por su parte, Sky Airlines ha activado un plan similar, facilitando cambios de fecha sin costo adicional dentro de un plazo específico. Estas medidas son un intento de mitigar la inconveniencia causada por la cancelación del evento y ayudar a los viajeros afectados.




