Industria Metalúrgica: ¿Cómo Superar la Década de Decaimiento?

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El sector metalúrgico metalmecánico continúa enfrentando un período de contracción prolongado, registrando ocho meses consecutivos de retroceso hasta agosto de 2026. Según un informe de ASIMET, la actividad de esta industria se encuentra 12,4% por debajo de los niveles alcanzados en 2018, y se prevé que para fines de año se produzca una caída adicional cercana al 5%. Esta tendencia negativa afecta a todos los subsectores, aunque se observan diferencias significativas en su desempeño, lo que resalta la necesidad urgente de medidas que dinamicen el sector.

Durante los primeros ocho meses de 2026, la industria ha acumulado un retroceso del 5,6%, con algunas actividades como la fabricación de productos metálicos estructurales y aparatos de uso doméstico enfrentando caídas dramáticas de hasta el 29,4%. A pesar de este pesimismo, ASIMET señala que algunas áreas, como la construcción de buques, han mostrado crecimiento, lo que indica la posibilidad de un cambio en la tendencia si se implementan estrategias adecuadas. Esta situación pone de manifiesto que, aunque el panorama sea adverso, existen dimensiones dentro del sector que pueden ofrecer oportunidades de crecimiento.

Fernando García, presidente de ASIMET, destacó que la industria cuenta con recursos, infraestructura y capital humano calificado para adaptarse a cambios en la demanda, resaltando que el impulso hacia la recuperación debe estar vinculado a un aumento en la inversión pública y privada. Según García, el papel de la inversión pública es crucial, pero solo al combinarla con un aumento en la inversión privada se logrará una mejora sostenida del sector. El llamado es a agilizar la ejecución de proyectos en diversas etapas de desarrollo para estimular la actividad económica.

En el ámbito de comercio exterior, las exportaciones del sector han mostrado un desempeño más optimista, alcanzando US$ FOB 1.764,9 millones entre enero y agosto, lo que significa un crecimiento del 7,6% en comparación con el año anterior. Aunque el alambre de cobre sigue siendo el producto más exportado, con una participación del 13%, su disminución en las cifras resalta un desafío constante. A pesar de ello, las exportaciones totales podrían servir como un motor para el sector si se logran encontrar nuevos mercados y mejorar la competitividad de las empresas.

Por otro lado, las importaciones han disminuido un 3,7%, lo que podría abrir un espacio para que la industria nacional recupere participación en el mercado interno. China mantiene su posición como el principal país proveedor, lo que aún presenta un desafío para la industria local. García enfatiza que el crecimiento sostenido de la industria metalúrgica metalmecánica no solo depende de la recuperación de la inversión, sino también de un equilibrio entre las exportaciones y el fortalecimiento del mercado interno, permitiendo así que el sector desempeñe un papel vital en la reactivación y el crecimiento económico del país.

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