Inundaciones en Nepal: Más de 1.250 Muertos y Afectación Internacional

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Las autoridades de Nepal han informado hoy que el total de muertos a causa de las devastadoras inundaciones en el norte del país ha superado los 1.250. Este trágico saldo representa un incremento considerable en las cifras proporcionadas anteriormente, ya que la búsqueda y rescate de víctimas continúa más de una semana después del desastre natural. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) y la Policía nepalí han confirmado que, hasta el momento, se han recuperado 1.252 cuerpos, destacando que Chitwan es uno de los epicentros de las labores de rescate, donde se han encontrado 355 cadáveres.

Además del alarmante número de fallecidos, se ha reportado que más de 4.200 personas siguen desaparecidas, de las cuales 583 son ciudadanos extranjeros y aproximadamente 900 son trabajadores en proyectos hidroeléctricos en la región afectada. En el último boletín, se destaca que han sido rescatadas un total de 11.993 personas, incluyendo a 273 extranjeros, mientras que 5.135 han recibido atención médica por las secuelas de la emergencia. Esta tragedia ha llamado la atención no solo en Nepal, sino también en países vecinos, donde se han registrado al menos 21 decesos y cerca de 550 desaparecidos en China y tres cuerpos en India.

En medio de esta crisis humanitaria, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha emitido una alerta sobre la situación crítica que enfrentan 22.000 niños en las zonas afectadas. La deteriorada infraestructura de agua y saneamiento ha dejado a muchas familias sin acceso a agua potable, lo que ha suscitado preocupaciones sobre la salud pública. Alice Akunga, representante de UNICEF en Nepal, ha enfatizado la urgente necesidad de asegurar el acceso al agua y a condiciones de higiene adecuadas, ya que la falta de estos servicios podría provocar un brote de enfermedades transmitidas por el agua.

Akunga ha subrayado que las familias en las áreas devastadas se encuentran en una situación desesperada, ya que se preguntan constantemente sobre la seguridad del agua que pueden ofrecer a sus hijos. En respuesta a esta crisis, UNICEF está trabajando en la entrega de suministros esenciales de agua y saneamiento para socorrer a aproximadamente 19.000 personas en los distritos de Rasuwa y Nuwakot. Sin embargo, la funcionaria ha advertido que restablecer el acceso al agua potable y a sistemas de saneamiento adecuados es un proceso que llevará tiempo y recursos significativos.

La reconstrucción de la infraestructura dañada es fundamental, no solo para restaurar lo que se ha perdido sino para crear sistemas que sean más resilientes ante futuras catástrofes. Akunga ha insistido en la necesidad de reparar y modernizar las tuberías, bombas y sistemas de saneamiento en forma que puedan resistir futuras inundaciones. «Debemos asegurarnos de que las comunidades sean más seguras y resilientes. De lo contrario, estaremos condenados a repetir la misma historia tras cada desastre, y los más afectados seguirán siendo nuestros niños», concluyó la representante de UNICEF.

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