La Sociedad Tolkien Magallanes desempeñó un papel vital en la conmemoración del Día Internacional de la Narración Oral al ofrecer funciones de cuentacuentos en la Escuela Especial del Club de Leones Cruz del Sur y en el Colegio Pierre Faure, en Punta Arenas. Con relatos cuidadosamente seleccionados, se brindó a los estudiantes la oportunidad de sumergirse en mundos mágicos y aprender lecciones valiosas. Esta actividad no solo se centró en el entretenimiento, sino que también buscó fomentar el amor por la lectura y fortalecer la comunicación entre los más jóvenes, uniendo a diferentes generaciones a través del arte de contar historias.
Durante este encuentro, los relatos narrados, tales como “Las Hadas y los Duendes”, “Valiente Gallardo y la Dragona Cocinera” y “El Sombrero del Rey Huemul”, capturaron la atención y la imaginación de los niños. La narradora Sara Andrade, con su talentosa interpretación, dio vida a estos personajes y sus aventuras, haciendo que los estudiantes se sintieran parte de cada historia. Este tipo de actividades son fundamentales, ya que no solo entretienen, sino que también enseñan valores importantes como la amistad, el valor y la empatía, contribuyendo al desarrollo integral de los niños.
La seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Herrera Toro, enfatizó la importancia de la narración oral como una herramienta poderosa para el fomento de la lectura. Al compartir su opinión sobre el evento, declaró: “Queremos reconocer el aporte de quienes mantienen viva la tradición de la narración oral. Este arte tiene un gran impacto en la promoción de la lectura y en la sociedad en general”. La colaboración con la Sociedad Tolkien Magallanes, reconocida como Punto de Cultura Comunitaria en la región, fue clave para el éxito de esta jornada, que reunió a niños, jóvenes y adultos en torno a la magia de los relatos.
El Día Internacional de la Narración Oral, que se conmemora en Chile desde 2019, tiene sus orígenes en Suecia, destacando la importancia de esta forma de expresión en el tejido cultural de las sociedades. La oralidad es uno de los métodos más antiguos y profundos de transmitir conocimiento y tradiciones, y en el contexto chileno se ha convertido en una celebración que busca revivir esta práctica ancestral. En su versión 2025, la jornada incluyó una programación variada a nivel nacional, lo que refleja el interés y el reconocimiento de la narración oral como una actividad esencial para la cultura local.
La narración oral no solo fortalece la identidad cultural de un pueblo, sino que también actúa como un puente entre generaciones, promoviendo la creatividad y el entendimiento intergeneracional. Al permitir que los jóvenes escuchen y participen en relatos que han sido transmitidos a través del tiempo, se crea un vínculo fundamental que refuerza la historia y las tradiciones de las comunidades. Esta celebración del arte de contar historias es una invitación a continuar explorando el vasto universo de la narrativa, recordándonos que las palabras, cuando son compartidas con pasión, pueden transformar y conectar a las personas de manera profunda.




