En la previa del amistoso previsto para este martes contra Estados Unidos, el seleccionador de la Roja, Nicolás Córdova, compartió sus impresiones sobre el enfrentamiento y los objetivos del equipo nacional. Córdova reconoció que enfrentará complicaciones debido a las ausencias de Gabriel Suazo y Lucas Cepeda, quienes fueron expulsados en el último partido ante Canadá. El estratega se mostró optimista y aseguró que hay alternativas para suplir esas bajas, destacando la buena entrada de Diego Ulloa en el encuentro anterior y el regreso de Marcelo Morales a la selección.
Al abordar la delantera, Córdova mencionó la evaluación de quienes podrían ocupar los puestos vacantes de los jugadores no disponibles. «Entre los que no participaron en el último partido podría estar Nils, Maxi o Ben, quien también podría desempeñarse en la banda. La decisión final se tomará después del entrenamiento del día», explicó el técnico, subrayando la importancia de contar con jugadores en las mejores condiciones para enfrentar a Estados Unidos.
Además, el seleccionador explicó su decisión de convocar a Igor Lichnovsky, en un contexto donde otros jugadores como Ian Garguez y Matías Pérez no están disponibles. Córdova resaltó que es fundamental mantener a jugadores con experiencia en la selección para ayudar a la nueva generación. «Igor ha estado siguiendo el ritmo del equipo y su trayectoria le permite ser parte de este proceso de renovación que estamos impulsando», comentó.
Sobre el proceso de reestructuración del equipo, Córdova fue claro: «Estamos en una fase de renovación y es fundamental adaptarnos al nuevo contexto. La realidad es que no contamos con los mismos jugadores de hace diez años. Debemos atrevernos a jugar con jóvenes y buscar alternativas que nos ayuden en las próximas clasificatorias», afirmó. Este enfoque, según él, es esencial para el futuro del fútbol chileno.
Finalmente, Córdova defendió la imagen del equipo y su competitividad. Mencionó que a pesar de las dificultades, la agresividad y el compromiso mostrado por los jugadores han sido bien valorados por entrenadores rivales. «He conversado con Pochettino, quien expresó su aprecio por los equipos sudamericanos y su estilo de juego agresivo. Esta es una característica que estamos cultivando en la Roja», concluyó, afirmando su confianza en el proceso que ha asumido.




