El ministro de Seguridad, Martín Arrau, defendió con firmeza la reforma en materia de Seguridad durante una rueda de prensa en el Metro de Santiago, afirmando que «no estamos inventando nada nuevo». En respuesta a las críticas que ha recibido su propuesta, Arrau aclaró que muchas de ellas no se corresponden con el texto presentado, defendiendo así la esencia de una reforma que busca adaptar las normativas de seguridad a las necesidades actuales del país. Argumentó que una de las principales modificaciones es la creación de un listado de organizaciones dedicadas al crimen organizado y al terrorismo, el cual sería elaborado con el aporte del Ministerio Público y que requeriría de una aprobación por parte de dos tercios del Senado para entrar en vigor.
Durante su intervención, el ministro destacó que el marco que están proponiendo es uno de los más estrictos a nivel internacional en comparación con otros países, subrayando que no ha habido críticas relevantes hacia esos sistemas en otras naciones. Afirmó que la propuesta de la reforma se basa en las experiencias de seguridad de otras jurisdicciones y, por lo tanto, se ajusta a los estándares más severos. Esto pone de manifiesto la seriedad con la que el gobierno está abordando la creciente preocupación por la seguridad pública y el crimen organizado en el país.
Además, Arrau se refirió al nuevo estado de excepción constitucional, aclarando que se fundamenta en normas de habilitación constitucional preexistentes en otros estados de excepción. Resaltó que lo que se busca es asegurar la administración de este estado por parte de instituciones competentes como Carabineros, lo que a su juicio garantiza que se llevará a cabo de manera responsable y efectiva. Manifestó que está abierto a dialogar sobre la duración de este estado de excepción, sugiriendo que podría alinearse con lo que ya establecen otras legislaciones similares.
Por su parte, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, apoyó rotundamente la reforma de seguridad, resaltando que en los barrios más problemáticos ya se han implementado medidas de excepción, muchas de las cuales son dictadas por líderes de organizaciones criminales. Desbordes hizo un llamado a los parlamentarios que rechazan la idea de legislar a debate y modificar el proyecto, enfatizando que el proceso legislativo debe ser un espacio de discusión y consenso. Además, cuestionó la desconfianza hacia la reforma, subrayando que es urgente legislar sobre situaciones que ya restringen la libertad en muchas comunidades debido a la violación de derechos ocasionada por el crimen organizado.
En otro ámbito, el ministro Arrau realizó una visita de supervisión al Centro de Control General de Operaciones del Metro de Santiago, donde se han intensificado las medidas de seguridad. Durante la visita, se reportaron 1.900 decomisos de mercadería del comercio ambulante en lo que va del año, evidenciando un aumento significativo en la lucha contra este tipo de delitos. Arrau hizo un llamado a la ciudadanía a colaborar y cuidar del sistema de transporte, ya que cualquier interrupción del servicio afecta a millones de usuarios que dependen del Metro diariamente. La seguridad de los pasajeros se erige, por tanto, como una prioridad en la agenda del gobierno, alineando esfuerzos para garantizar un entorno seguro y confiable.




